lunes, agosto 20, 2007

VISITA GUIADA: LA INTERVENCIÓN TRANS...EXUAL¿QUÉ IMPACTO/S TIENE SOBRE NUESTRA "CLÍNICA"?

El mosco vuela… entre aplausos
Sófocles


Giuseppe Tomasi Lampedusa escribía: “Que todo cambie para que todo siga igual”[1]. En cambio en el análisis, en la práctica de la cura, en la doctrina, quizás, se trate de modificar algo para subvertir el conjunto, en este caso, quizás, se trate de la subversión de los “conocimientos” de la doctrina del “psicoanálisis”. Asistimos a cambios impensables e irreversibles debido a los despliegues actuales de la ciencia y su técnica: presenciamos la perdida de las referencias, así como la caída de las identificaciones naturales del cuerpo y por ende la subversión de la identificación y de las variadas formas de vivir la experiencia de tener un cuerpo.

Tomaré por caso, un hecho cotidiano: las operaciones de cambio de sexo que dan lugar a la existencia de una nueva comunidad de humanos, las comunidades de transgéneros. “Comunidades” pues reciben un reconocimiento cultural de grandes dimensiones nunca visto. Antes, p. e., en uno de los primeros casos de operación “transexual”, cirugía efectuada por M. Hirschfeld, -un cercano colaborador, en Berlín, del psicoanálisis desplegado por Freud-; en esos tiempos el destino del operado era por un lado la clandestinidad del origen de su vida, y luego su desaparición física debido a las precarias condiciones ofrecidas por la medicina de la época. El Dr. Schreber, estudiado por Freud, decidió postergar en cientos de años su cambio de sexo –emasculación. El Dr. Hirschfeld fue objeto de persecución jurídica ante los hechos vividos por un pintor a quien sometió a la operación que hoy se conoce como “la reasignación del sexo”. Al menos el significante “reasignación” está articulado a esa operación en el filme Transamérica.

Los avances científicos permiten tener vivida vivible a condición de someterse por vida al Otro de la ciencia. A ese riesgo y sus avatares se someten y aceptan quienes solicitan esa intervención, incluso para eso, como ocurre en Francia, EEUU, Argentina sometiéndose a la degradación del biopsicopoder: tramite ante un juez quien solicita un “diagnóstico” a cargo de un experto en psiquiatría e incluso un peritaje psicológico, donde en ocasiones participan psicoanalistas. Ese trámite es semejante al que encara la Iglesia Católica ante los casos de un milagro debe determinar si quien vivió esa experiencia es un santo o un “delirante”. Hoy en el lugar dominante de la Inquisición religiosa se encuentra el biopsicopoder basado e impulsado por la ciencia, en sus intervenciones en la vida sexual y erótica.

Los filmes del cineasta Almodóvar –Todo sobre mi madre – y el documental danés, filmado por el hijo de un travestí –Todo sobre mi padre, cada uno muestra la dramática, la trágica, la cómica vida vivida por esos personajes, incluida la ironía que despliegan; ellos no tienen en su horizonte el psicoanálisis para abordar algunos de los interrogantes que se formulan sobre su vida y las decisiones que tomaron. Una de las actrices del filme de Almodóvar reconoce que gracias al análisis ella puede desempeñarse como artista – concurre a su análisis cinco veces a la semana; en el documental danés, el travestí tiene como pareja a una psicoanalista. Es decir el travestismo, la transexualidad y el transgénero buscan abordar sus interrogantes –pues en efecto los tienen- sin tomar nota, sin tomar mucha nota, del horizonte que un análisis quizás podría abrir. Aquí es ejemplar el documental de Alejandra Islas, México, 2005, Muxe’s[2] ¿A qué debe ese alejamiento? Breve, estos sujetos no nos buscan ni requieren un “psicoanálisis”, son “inanalizables” pues no abrimos, los analistas, un horizonte para sus cuestiones, más bien , a ese horizonte subjetivo lo “forcluimos”. Eso no les impide intervenir en la clínica y en la doctrina de nuestra práctica, quizás poniendo en tela de juicio varios de nuestros conocimientos naturalizados, p. e., sobre el cuerpo. Expondremos ese tema en el llamado Complejo de Edipo. En resumen, los trans…géneros, los trans…exuales, los travestis con sus actos y formas de vida trastocan la vida subjetiva de quienes concurren a nuestros divanes: los normales llamados “neuróticos”, únicos en tener un trazo de identificación singular –Einziguer Zug, Lacan dixit que Freud dixit: ellos creen curarse de su neurosis ¿Será eso lo que logran al terminar un análisis? Esa demanda del “neurótico” muestra un raro deseo de trans…formación que afecta a su “ser”.

Enfrentamos aquí el nudo de una intervención científico-técnica del biopoder que genera una nueva subjetividad, el transgénero, y ella afecta en principio más de un “conocimiento” doctrinario del psicoanálisis, p. e., nos preguntaremos durante la exposición lo siguiente: ¿Qué estado guarda hoy la afirmación de Freud “La anatomía es destino”? cuando , la comunidad transgénero cambia el destino de su anatomía reasignándose, reasignando y viviendo la reasignación de un cuerpo otro, que además eligen de singulares maneras y con los más insólitos objetivos –un joven se hace una joven para vivir una vida lesbiana; un hombre se hace mujer y luego hace pareja con una mujer que conoce en el hospital donde la operaron; otro se hace mujer sin tener pretensión alguna de vivir una vida sexual. En enero de 1971 Lacan nos regaló una preciosa observación “clínica”: los transexuales serían “sicóticos” y el psicoanalista Stoller que se dignaba a escucharlos, no se daba cuenta de esa “psicosis” pues carecía de la “teoría de la forclusión”. Veremos los bemoles de la “forclusión” cuando se la analiza. Lacan en su proposición sobre el pase (9/10/1967) habló del carácter delirante de la emasculación de Schreber que afectaría a nuestra practica si nos alejábamos del complejo de Edipo. Los transexuales no nos necesitan para eso, pues eso ya lo han decidido y las consecuencias las enfrentan a su manera.

Las operaciones transexuales muestran la declinación neurótica del falo en la articulación sexo-reproducción-erotismo tal como fue leído con la grilla Complejo de Edipo/Complejo de castración/Falo-significante del campo de las “neurosis”, esas operaciones de reasignación del sexo golpean la “naturalidad” que nuestra doctrina le ha dado al cuerpo. Estos y otros interrogantes que compartamos sobre el tema los abordaremos durante esta exposición.
Alberto Sladogna, analista,
[1] Giuseepe Tomasi conde de Lampedusa. El gatopardo, hay varias ediciones en castellano.
[2] Este documental nos muestra un hecho comunitario de cierto lugar dado a las formas “raritas” de vida, más el agregado que un sector de los muxe’s practican el transgénero sin efectuar intervención quirúrgica alguna.

martes, julio 24, 2007

El impacto clínico, doctrinario de la vida transgénero para el psicoanálisis

A cada quien:
Le presento un reportaje a Vladimir Luxuria quien habla desde lo que es su experiencia de una vida transgénero. Este testimonio quizás permita localizar nuevas cuestiones para la clínica y la doctrina del psicoanálisis, así como someter a una crítica pertinente aquellos elementos "teóricos"cuyas orientaciones clínicas ya declinaron pues ya cumplieron su función y que, quizás para recupararlos, convendría modificar la superficie de su inscripción, o sea modificarlos, transformarlos. La obra de Sigmund Freud y la de Jacques Lacan están poblados de tales acomodamientos o pasajes de "una escobilla"- así lo indicaba Jacques Lacan- respecto de la limpieza del narcisismo que implicó , en su tiempo, el llamado estadio del espejo. Acaso el analista ¿Está obligado a sostener aquello que en la clínica y en la doctrina ya no se sostiene?

El testimonio que usted lee a continuación tiene entre otras aristas poner en tela de juicio la separación de la "interioridad" con la "exterioridad"; la articulación del cuerpo del alma con el alma del cuerpo, temás que paradojicamente Jacques Lacan en el último tramo de su enseñanza (entre otros 1976/1977) colocó bajo una fuerte interrogación abriendo respuestas que esperan ser tomadas en cuenta por cada uno de nosotros.
Alberto Sladogna,
analista de la elp
México, 24 de julio del 2007

Lucho contra toda discriminación: Vladimir Luxuria

"Es un problema tener un nombre masculino con una imagen femenina", dice la diputada italiana. (Reportaje de Matteo Dean, especial para La Jornada, viernes 20 de julio del 2007)

"Me llamo Vladimir Luxuria. Creo que lo que me caracteriza es el hecho que hoy día soy la única diputada transgénero en el mundo". Así comienza la entrevista con la legisladora italiana del Partido de la Refundación Comunista (PRC) y actriz, quien está en México para participar en el encuentro internacional Diversidad, sexualidad y familia, organizado por el Partido de la Revolución Democrática en las instalaciones de San Lázaro. Invitada por el diputado perredista David Sánchez Camacho, Luxuria participará en el encuentro con una ponencia acerca de la actual coyuntura en torno al tema de las uniones civiles en Italia.
-¿Qué significa ser transgénero?
-No considero las palabras homosexual o transexual como una ofensa. Pero así como el movimiento comenzó a hablar de gay, de la misma forma creo que nuestro movimiento prefiere hablar de transgénero. Transexual tiene una connotación muy fuerte, en cambio transgénero indica, por el contrario, que una persona transita entre los géneros, entre lo masculino y lo femenino, lo cual nos da una dimensión más amplia de nuestra realidad. Una transexual no agota su componente femenina sólo con el sexo. Nuestra visión tiene que ver con un modo particular de ver al mundo, una cierta sensibilidad.
Vladimir Luxuria es el nombre artístico de Vladimiro Guadagno, quien nació en 1965 en Foggia, pequeña ciudad del sur de Italia. Desde muy joven decidió revelar su preferencia sexual en un contexto difícil, como lo era el del sur de Italia a finales de los años 80. Debido a esto y a que optó por estudiar la carrera de literatura extranjera, se mudó a Roma en 1985, donde comenzó su carrera artística y su activismo por los derechos de género y transgénero.
-¿Fue activista?
-He militado en una importante asociación lésbico, gay, bisexual y transgénero y -agrega sonriendo- si hay otro sexo, añádelo. Organicé la primera actividad de orgullo gay en Italia, en 1994, y me he involucrado también en las actividades por el Día Mundial de Lucha en Contra del Sida, además de la lucha en contra del racismo, en fin, siempre he sido activista. Pero nunca había pensado convertirme en diputada.
-¿Por qué el activismo?
-Debido a que pasé por un periodo difícil. Vi a mucha gente como yo que no pudo, que fue vencida. Yo quise luchar y aprovechar mi carácter fuerte. Siempre he pensado que puedo tratar de ayudar a quienes no tienen la fuerza para pelear. Vivía en una ciudad del sur, en donde ser lo que soy no fue fácil. Hoy, regresar a Foggia no deja de sorprenderme, pues se ha convertido en una ciudad muy diferente.
El actual gobernador de Puglia, región en la que se encuentra Foggia, es Nichi Vendola, gay declarado. Vladimir confiesa que el acercamiento al PRC se dio cuando apoyó la candidatura de Vendola. "Fue revolucionario para Puglia votar por un gobernador gay, porque lo eligieron no por ser gay sino por capaz". Acercarse al PRC llevó a Vladimir a ser considerada para una candidatura parlamentaria en las elecciones de 2006.
-¿Aceptó esta propuesta inmediatamente?
-No. De hecho, lo pensé mucho. Soy una persona que no puede hacer las cosas a medias. Sabía lo que significaba, iba a entrar en una tempestad mediática. Temía que los políticos importantes pudieran aplastarme. Pero he descubierto que si hablas con el corazón, si realmente dices lo que piensas y expresas lo que crees, quedas bien.
-¿Qué significó llevar el tema transgénero al Parlamento italiano?
-Creo que hablar de transgénero no es unívoco. No hay temas separados. Claro, si hablo de los transgénero, me refiero también a la discriminación para encontrar trabajo; a que es un problema tener un nombre masculino en el documento de identificación y al mismo tiempo tener una imagen femenina. Pero creo que hablar de transgénero significa también referirse al asunto de la relación entre interioridad y exterioridad, y ese es un tema más amplio. Es hablar de la relación entre alma y cuerpo, es mencionar el tema de la migración, del trabajo. Me he dado cuenta que cuando alguien te escucha, siempre encuentra algo en lo cual reconocerse, y como siempre, el conocimiento es la mejor forma de acercar las categorías sociales en lugar de alejarlas. No estoy en el Parlamento para defender sólo la causa de los transgénero, sino para luchar contra todo tipo de discriminación. Soy una transgénero que hace política.
-¿Por qué el transgénero está con la izquierda?
-No soy sólo una transgénero. Soy una persona que piensa, y siempre estuve a la izquierda. No necesitaba este puesto para ser famosa, tengo mi carrera artística. Pero acepté porque la propuesta provino desde el PRC.
Vladimir en su larga trayectoria ha escrito libros, muchos artículos de opinión, ha actuado en películas de denuncia y actualmente se dedica mucho al teatro.
-¿Cómo se concilia la carrera política con la inspiración artística?
-No hay conflicto. Mi experiencia teatral me enseñó mucho para la política. Saber comunicar es un problema muy grande en política. No es suficiente creer en algo, hay que saberlo comunicar, más aún en nuestra sociedad. Así que creo mucho en el arte comprometido: una obra de teatro, a veces, dice 10 veces más que unos comicios políticos.
Vladimir hizo distintas obras de denuncia, como fue el caso de la dedicada a Silvia Baraldini, activista italiana condenada injustamente a 43 años de cárcel en Estados Unidos (actualmente extraditada a Italia para cumplir su pena en su país).
"Con esa obra se denunció algo que hoy conocemos a través de las experiencias de Guantánamo y Abu Ghraib, pero que escuchando la voz de Silvia Baraldini se entiende que siempre existió", explica Vladimir.
-En la ciudad de México recientemente se aprobó la Ley de Sociedades de Convivencia. ¿Cómo sigue el debate en Italia?
-Hubo hasta ahora tres propuestas. Pero en el Senado tenemos (el PRC está actualmente apoyando el gobierno nacional, NDR) una mayoría muy reducida. Por eso, ahora estamos discutiendo una propuesta de la izquierda moderada que retomó y transformó una propuesta de la derecha. Es por eso que esperamos poder convencer a algún senador de la derecha para que se apruebe esta nueva propuesta, denominada CUS (contratos de unión solidaria, NDR), que personalmente me gusta.
-La sociedad italiana, ¿cómo está reaccionando?
-Yo creo que la sociedad italiana está lista para una ley de esta naturaleza. Lo demostró el hecho que el último Gay Pride (el pasado 16 de junio, NDR) tuvo una muy importante participación a pesar de los escasos medios con los cuales se organizó. La gente entendió que una ley que reconozca las uniones civiles no es una amenaza para la familia, sino que es simplemente para dar garantías a las personas que viven juntas, homosexuales o heterosexuales, con derechos y deberes.
Vladimir reflexiona un momento y analiza las razones de la oposición a la ley que ella y el gobierno italiano promueven. "Creo que hay dos elementos: el primero es el atraso mental de algunos integrantes del Parlamento que no nos soportan, nos creen enfermos. Y entonces utilizan argumentos sofisticados que en realidad esconden una fuerte homofobia. La segunda es la injerencia del Vaticano. Es una influencia abierta, declarada. Se dijo claramente que un diputado católico no puede votar una ley como la que proponemos".
La influencia que la Iglesia católica tiene en la política italiana enciende los ánimos de Vladimir Luxuria, que explica: "Un diputado debe respetar nuestra Constitución. El artículo siete explicita que Italia es un Estado laico. Por eso una persona puede considerarse católica y votar en favor de la ley de uniones civiles. Luego podrá no aprovecharla, pero tenemos que ofrecer a todos la posibilidad de gozar de derechos y deberes, independientemente de lo que uno crea". Vladimir insiste: "Sería de nuestra parte una injerencia querer ir a casarnos en la Basílica de San Pedro, como si quisiéramos entrar en el matrimonio religioso. Pero nosotros queremos la solución Zapatero, el matrimonio abierto para todos, y ese es mi objetivo final, no sólo las uniones civiles".
-¿Cuál es su opinión de la situación en México?
-Creo que en México se ha hecho un trabajo muy serio acerca del tema de los derechos civiles. Es la demostración de que también en un país extremadamente católico, como México, no es incompatible una ley que reconoce el afecto y el proyecto de vida de dos personas. Creo que América Latina está despertando bajo este perfil, en Brasil, Argentina, la Bolivia de Evo Morales.
Y añade: "Me gustó mucho la atención que la otra campaña dio al tema. Un movimiento que habla de los derechos de los sin tierra y que entiende que sin tierra son también las personas que no tienen derecho a la vida. Creo que es una señal muy importante y he apreciado mucho que el subcomandante Marcos haya visitado las comunidades gay".
-¿Mantendrá una relación con México y América Latina?
-Me gustaría mucho organizar en Italia una conferencia internacional e invitar a representantes de este continente, porque somos países muy cercanos, también en el ámbito cultural. Haber aprobado la Ley de Sociedades de Convivencia creo que es también una pequeña revancha hacia todos los abusos que la cultura católica ha hecho en estas tierras desde la conquista hasta la fecha.
Vladimir Luxuria se despide, y apenada por no estar maquillada, se ofrece al ojo indiscreto de la cámara fotográfica. Mientras ésta retrata la figura de la diputada italiana, Vladimir lanza su última flecha: "Soy la única que representa a quienes transitan de un sexo a otro, pero los que transitan de un partido a otro son demasiados".

lunes, mayo 28, 2007

Fábrica de lecturas: Lectura artesanal de los seminarios de J.Lacan, Seminario oral 1961/1962, Hospital Saint-Anne. "La identificación"

(Los asistentes tendrán acceso a un establecimiento crítico en francés y en español)
Actividad a cargo de Alberto Sladogna, analista de la elp)


A cada una/o:
En la actualidad quienes estamos interesados en las enseñanzas textuales de Jacques Lacan, tanto en el orden clínico de la cura y en el doctrinario, contamos con elementos que no se daban en los tiempos del seminario, por ejemplo, las diversas, interesantes y polémicas lecturas de varios de sus discípulos que asistieron a sus seminarios, eran los tiempos donde el seminario se escuchaba no se leía, eran los tiempos donde el seminario era el “suplemento” del diván de Jacques Lacan (10/06/1980).

Hoy contamos ya con varios seminarios escritos (muchos, más de uno), algunos están establecidos en lengua francesa y de ello una cierta cantidad ya están traducidos al castellano, a lo cual se suma tener a nuestro alcance los textos en los que se apoyaba Lacan para desplegar sus innovadoras propuestas. Es decir, hay condiciones para leer los seminarios de Jacques Lacan de otra manera y así, pasar a otra cosa, entonces: ¿Y por qué no? Quizás el pasaje del francés al castellano o español despliega efectos de lectura clínica y doctrinaria, aclimatándose a otras latitudes y experiencias.

Jacques Lacan en los años de 1961/1962 tuvo a su cargo en el Hospital Sainte Anne, Paris, Francia un seminario oral: "La identificación". Para quienes estén interesados les hago llegar esta proposición: llevar a cabo una lectura que permitirá desplegar un seminario de Jacques Lacan en las aguas de nuestras experiencias, por ejemplo, aguas de la lengua española, castellana, lengua del cotorreo como otras.

Lacan en el trascurso de "La identificación" despliega varios interrogantes analíticos: el cuerpo, el cuerpo del deseo, el cuerpo del objeto en el deseo, la segregación y la puesta en tela de juicio de las identificaciones, la llamada "diferencia sexual anatómica" y otros. En ese seminario establece con ciertas consistencias a interrogar, el carácter textual de la clínica, quizás por que no puede ser de otro modo: la clínica y la doctrina tienen una articulación moebiana, al menos eso propuso él.

Esos temas coinciden, en nuestro tiempo con interrogantes que pueblan la actualidad de nuestra clínica y de nuestra cultura, baste con localizar los interrogantes mostrados por los cuerpos desnudos reunidos por el fotógrafo canadiense Spencer Tunick en el Zócalo del DF (ver. Javier Flores: "Ciudad desnuda", La Jornada , 3/05/07); la presencia creciente de la segregación racial, sexual y de género en la política (ver: Federico Arreola "Las razones del descontento", Aguilar,2007) y para citar por último un tema nodal: la polémica desatada en torno al cuerpo de las mujeres frente a la despenalización del aborto en el DF; tema en que el deseo fue "sustraído", "censurado"; no "tomado en cuenta", o ...; sin ese deseo cómo analizar esa decisión irreversible que ellas toman incluso arriesgando sus vidas.

Leer hoy el seminario oral de Jacques Lacan, "La identificación" (1961/1062) requiere sumergirlos en nuestro contexto, dado que no hay una lectura universal, ahistórica y fuera de la cultura cómo Jacques Lacan insistió de manera más que reiterada.

Los interesados pueden responder a esta invitación para tener acceso a las condiciones y a los materiales que le permitirán participar en estas lecturas, la primera se llevará acabo en el DF, el día sábado 9 de junio del 2007. Esta actividad en otros momentos se desplegará en las ciudades de Guadalajara, Monterrey, y Querétaro

Alberto Sladogna,
psicoanalista,
Ocaso 17- PH 702
Col. Insurgentes Cuicuilco,
Coyoacán, México, DF 56064693/ celular (55)5434-2987

jueves, marzo 15, 2007

Te Da Algo-con Hipecactividad; Te DA nada -sin hiperactividad

El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad –TDAH-
Circo, maroma y teatro con la atención y la tensión ante el niño


Un fantasma recorre nuestra sociedad, ese monstruo de mil cabezas gusta hacerse presente, dicen, en las escuelas, de manera particular, en las primarias. Un fantasma provoca miedo y produce efectos en la subjetividad. Ese monstruo está en los primeros lugares de la atención, él pre-ocupa a los maestros, a los padres, a los psicólogos; dicen que él descarga sus efectos sobre las niñas y niños, a eso se le añade que la industria farmacéutica ha logrado hacer de ese síntoma un gran consumo y convoca a su favor al poder psiquiátrico, médico y el Estado. Los niños están inquietos y, entonces, como ya los padres y madres no saben qué hacer ante la inquietud que les provoca el niño inquieto buscan calmarlos, buscan quienes los calmen y sobretodo “buscan” o “encuentran” una pastilla que promete la calma. Allí, en ese punto de intranquilidad aparece la formación, como se dice ejército en formación, de los profesionales psi: psiquíatras, psicólogos, psicopedagogos y hasta algunos trasnochados psicoanalistas. Los profesionales psi…juegan a jugar el juego de ser los expertos, ellos ofrecen un servicio de reparación del daño colateral que el actual sistema provoca entre sus miembros. Las tensiones, inhibiciones, angustias y síntomas que el lazo social posmoderno instala y que como señaló Octavio Paz, “estamos a condenados a vivir”. Basta con que se detecte algún indicio de “traumatismo” –vivimos una hiperinflación del trauma que es traumática-, basta una señal para que las formaciones psi…den su voz autorizada y lancen su grito de batalla:”Nada de sufrimiento…Está prohibido sufrir… Nada de tristezas, la vida sigue…Nada de angustia…Suprimamos cualquier inhibición…Lo importante es ser funcional” . También suelen levantar su voz en "defensa" del niño, sin darse cuenta que en ese momento inhabilitan a los niñas y a los niños como sujetos que tienen herramientas para hacer frente a esa amenaza que amenza, así lo recordaba Freud cuando escribió el caso Juanito. Para que condenar a los niños como si ellos no pudiesen defenderse.

En el caso del Trastorno por Déficit de Atención (TDA con o sin Hiperactividad), la consigna del poder bio-psico-estatal es: “El único niño bueno es el niño quieto, bien quieto, totalmente quieto” (llegarán a decir “absolutamente quieto”). Usted recordará que esta consigna es muy cercana a la empleada durante la conquista española de nuestro país: “El único indio bueno es el indio…callado”[1].

¿Qué es el TDA?
Un informe de un psi…lo describe así: “No presta atención. Incurre en errores. No mantiene la atención ni en actividades lúdicas. Parece no escuchar. No cumple las instrucciones. No finaliza las tareas. No se sabe organizar. Está permanentemente distraído. No aprende.” Es decir, estamos ante un niño que presta atención a otra cosa, no le presta atención, p.e., a la maestra, o no le presta atención a los aburridos temas con los que se pretende atiborrarlo de “conocimientos”. Poner atención a una cosa y no prestársela a otra ¿Es una enfermedad? ¿Es un síntoma? ¿Estaremos ante un desorden neurológico? Tener errores, no querer hacer una actividad aburrida, poco o nada lúdica ¿Es un déficit? Preguntamos a qué se debe que ese supuesto déficit se reparte de manera singular, él sigue todavía la línea de la “diferencia” de los sexos: los que son llamados “niños” engrosan en gran número las estadísticas del TDA, mientras que las llamadas “niñas” lo son poco o no son deficitarias o tienen con qué entretenerse o están en la luna de Valencia con mayor disimulo y nadie las molesta y tampoco nadie…las pela.

Una niña/o inquita/o solicitan que alguien los pele, los tome en cuenta, y también puede ocurrir que solicitan que ya no se ocupen tanto de ellos, que los dejen tranquilos pues ellos tiene cosas que hacer. ¿Quién dice que sólo los padres “deben” poner atención a las niñas y niños? ¿Para qué se difunde, con la colaboración algunos psicoanalistas, que los padres están “obligados” a velar por sus hijos? Acaso la paternidad es obligatoria ¿Y el deseo?

La erótica de la niña y del niño: ¿atención, tensión , falta de atención,...?

Los padres y las madres alarmados dicen, vociferan, gritan: “No sé qué tiene pero me enloquece”, subrayamos el carácter reflexivo de la frase: son las madres y los padres quienes están “enloquecidos”. Los maestros batallan con un número elevado de alumnos (hasta 60 por salón), basta con la inquietud de uno para que se propague; esa es, al menos, la fantasía que arma la realidad del maestro ante la inquietud y esa fantasía le regresa como realidad en el salón de clases ¿Será que toda inquietud es un “déficit”? Y ¿Si la inquietud señalará el déficit provocado por una demanda obscena de someterse a una quietud sepulcral?

Delante del TDA las instituciones educativas y de salud generan normas, declaran que van a llegar al fondo del asunto ¿Por qué el fondo y no la superficie? ¿Para qué se van hasta el fondo si la pregunta está delante nuestro? Mientras reparten normas, criterios normativos, imponen tratamientos le pasan la bolita a quien está más abajo, es decir, el niño sería la “víctima” de una “enfermedad” de origen desconocido[2]: la inquietud que lo habita y la inquietud y atención que así logra provoca la epidemia de inquietud. La “enfermedad”, su diagnóstico, los priva y nos priva de encarar la pregunta de la inquietud de los niños de manera compartida y encontrar junto con otros y con los "afectados" una respuesta ¿A qué se debe que los padres aceptan cualquier tratamiento? ¿Será que no saben? Acaso ¿el saber de la abuelita ha perdido su eficacia para estas inquietudes y para estos padres? Los maestros atrapados entre la espada de la institución y el muro de la inquietud rinden su experiencia y se entregan a las maniobras de un nuevo amo: la ciencia y la industria farmacológica: “Una pastilla y, quizás -eso prometen- ya no me molestarán”.

Usted notará las ocurrencias reflexivas: “Me enloquece; me molesta; me inquieta”, ocurrencias de las madres –ellas dicen que “lidian todo el día” con su/s toro/s infantil/es, subrayemos el carácter erótico de la lidia, esas ocurrencias aparecen en boca de las maestras y los maestros, de las psicopedagogas, de los psicólogos, de los psicoanalistas trasnochados[3] . Sólo que los psi…rellenan los vacíos, el vacío de los niños, de los adolescentes y adultos con “explicaciones” sobre el “desarrollo psíquico”,” la ausencia de los padres”, así entre explicación sesuda y explicación sesuda se introducen las píldoras de “Ritalin”, de “Concerta” (¡¡!!) y la última generación “Strattera”.

El goce de la desgracia: negocios de algunos ¿sufrimiento de otros?

Lo singular es que cada uno de esos medicamentos recien nombrados curan enfermando más: los mismos laboratorios anuncian que ellos pueden aumentar, por ejemplo, “las ideas suicidas”. Los jóvenes ejecutores de la masacre de Columbine, EEUU, según algunos estudios, estaban medicados con “Ritalin” desde niños; esa masacre muestra el nivel de su inquietud, a la masacre le brindaron atención pues la planificaron con más de un año de antelación[4].

El (¿) goce (?) de los fármacos es el objetivo de los laboratorios,¿sólo de ellos?, ellos gozan de las ventas de cada fármaco, cuanto más ventas más plusvalía obtienen, sobre eso nada tenemos que decir, cada quien goza de lo que tiene a su alcance, en el terreno del plus de gozar no hay prescripción válida, este sería un caso del goce de la desgracia ajena. Unos gozan de lo que a otros no les produce goce alguno, bueno al menos eso es lo que se dice. Convertir preguntas en problemas y contingencias comunes de la vida, como la posible falta de atención, el envejecimiento, la timidez, la menopausia, la tristeza o la soledad en “enfermedades” o “síntomas” que pueden tratarse con fármacos es la táctica y la estrategia del goce de la industria farmacéutica, esa industria es funcional con el sistema donde operan, no puede ser de otra manera pues esos “padecimientos” son síntomas del malestar de la cultura posmoderna.

Además, dolencias leves son trasformadas en graves –véase la mitología del “fumador pasivo”, se inflan las estadísticas de prevalencia (número de casos), y se las convierte en un factor de riesgo – si se hace gimnasia, "te enfermas" y sino la haces también "te enfermas", en ambos casos, el laboratorio dice: “Te ofrecemos medicamentos”. Y todo ello, a menudo, de forma combinada, con el apoyo de médicos, líderes de opinión y la utilización de los medios de comunicación, en campañas dirigidas a los consumidores y luego a los médicos. La TV está plena de propaganda médica, incluida una que dice: “No se automedique, tenemos para ello un medicamento”.

El “Ritalin”, el “Concerta” y el “Strattera” como cualquier medicamento- comenzando por la popular aspirina- es dañino para la salud, es decir, “curan” a condición de provocar un daño biológico: la aspirina “elimina” el dolor de cabeza al tiempo que provoca “pequeñas” (sic, resic) hemorragias en el tracto digestivo. La droga activa del “Ritalin” medicamento para el TDA es el metilfenidato, un químico de acción similar a las anfetaminas, su potencia “adictiva” lo colocó en el listado de “drogas” de “alta vigilancia” [¡¡hummmm!!¿quién se lo cree?] controladas por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de la ONU. La coca sólo se convirtió en perjudicial para la salud cuando la ciencia la transformó en cocaína al aislar sus componentes químicos y permitió su producción industrial[5].

El componente químico del“Ritalin” no es una droga como las empleadas por los llamados drogadictos, sino que estamos ante un componente químico desplegado por la ciencia que afecta al organismo y produce ganancias a sus fabricantes y parece que así se calman los padres, los maestros, las autoridades de educación y de salubridad. ¿Y los niños? Vaya a saber usted, no conviene de entrada colocarlos como víctimas pues ellos son miembros de un lazo social donde las formas de la paternidad tienden a sostenerse, para bien o para mal o para las dos cosas, en la “autoridad” fría y despersonalizada de la ciencia objetiva y sus productos. El “Ritalin” provoca una drogadicción de orden médico o prepara el terreno para el consumo obligado de otras drogas debido a su carácter adictivo, empleo permanente y permanencia en nuestro organismo. La droga del laboratorio afecta al cuerpo, la droga del drogadicto da lugar a estados y fantasías articuladas con cierta idea de regresar a un estado previo o alejarse de un malestar que una situación actual provoca. En los llamados drogadictos, a veces, cuando recurren ellos a un psicoanalista, hay pistas, indicios y señales de un sujeto, que quizás encuentre su realización; con el medicamento y su adicción eso no es factible.

En esta tertulia nos proponemos abordar este tema que circula en la ciudad mediante un sesgo modesto para localizar sus alcances y desplegar sus consecuencias. Ese sesgo está dado por un conjunto de preguntas: ¿A qué se debe la presencia actual de esos síntomas como el TDA?; ¿Por qué esos niños causan y convocan la atención de los otros, otros que sólo atinan a calmarlos con un medicamento? Un llamado ¿Por qué y para qué recibe como respuesta una pastilla? Acaso el interrogante es ¿la medicalización de la vida subjetiva o se trata de otra cosa? En estos tiempos donde la sociedad parece sacudida por una epidemia de prácticas pedofílicas –en los hogares, en las iglesias, en los conventos, en los monasterios, en las escuelas-, donde las conciencias morales convocan a defender los derechos humanos de los niños ¿A qué se debe el silencio ante estás prácticas inducidas y protagonizadas por infantes, padres, madres, maestros, autoridades sanitarias y laboratorios químicos? Estos medicamentos ¿serán acaso una “respuesta” ante los síntomas, inhibiciones y angustias de cada uno de los que son llevados a vivir bajo la etiqueta de Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad? ¿Se puede abrir algún horizonte a niños o adultos cuando se los califica de tener un “déficit” incurable? ¿Será así? ¿Esto es una cuestión de víctimas inocentes que pasivamente viven los embates de un conjunto de laboratorios y/o expertos psi…? Cuando la niña o el niño son considerados “víctimas" no hay posibilidad de ubicarlos como sujetos, y por lo tanto, nos preguntamos ¿A qué se debe, en particular que numerosas filiales de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA) avalan el tratamiento medicamentoso de un “síntoma" creado por la industria farmacéutica? Quizás y sólo quizás, sea viable abordar estos interrogantes de la polis, de la vida en nuestra ciudad, sin colocar la práctica del psicoanálisis y su doctrina al servicio de “reparar” el daño colateral que genera un sistema social para quienes vivimos en él y cuyas consecuencias nos toca abordar sin descargarla en forma necesaria sobre alguna figura del amo (Dios, el Padre, la Ciencia, el biopoder,...)
Con estas y otras preguntas organizaremos una tertulia temática para recorrer: El circo, maroma y teatro del llamado Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad
Alberto Sladogna
Psicoanalista

[1] Una variante de esa frase dice: ”Calladita/o te ves más bonita/o”
[2] Una consulta a la página del Laboratorio Eli Lilly, filial México, fabricante de Strattera, permite leer la siguiente constatación: no se sabe cuál es la causa de esa “síntoma”, sin embargo eso no les impide recetarlo para el transcurso de la infancia y adolescencia; luego añaden al pie de la letra: “Luego de la adolescencia el padecimiento se cura solo”[sic, resic y recontrasic]
[3] Francisco Palacio Espasa, jefe del Servicio de Psiquiatría del Niño y del Adolescente de Ginebra, psicoanalista y catedrático de Psiquiatría del Niño y del Adolescente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra (Suiza), afirma la existencia de la “depresión” en infantes de 5 meses en adelante: él dice “depresión”, ese término convoca a los “antidepresivos”. En un reciente congreso de la Asociación Psicoanalítica Mexicana (APM) se dedicaron varias mesas a los avances “neurológicos” –léase fármacos- para el “tratamiento” del TDA, por eso los laboratorios patrocinan esos eventos, los laboratorios no dan pisada sin guarache.
[4] Ver el filme documental y documentado de Michel Moore: Masacre en Columbine, se lo localiza en los diversos videos de nuestro país.
[5] Sigmund Freud, Sobre la cocaína, [julio, 1884]; Contribución al conocimiento de los efectos de la cocaína, [enero, 1885]; Anhelo y temor de la cocaína [julio, 1887]; ver también, Robert Byck, Escritos sobre la cocaína, Anagrama, Barcelona, 1980. El refresco de cola, la chispa de la vida contenía durante sus primeros largos años “cocaína” en su fórmula química; luego el monopolio farmacéutico “condenó” la cocaína como droga y se la apropió para “usos medicinales” [¡¡¡hummmmm!!!].

lunes, febrero 19, 2007

LA RESPUESTA ANTICIPADA EN UN ACTO FRENTE A UNA AMENAZA FANTASEADA

La respuesta anticipada en un acto frente a una amenaza fantaseada:

Instalan en la India cunas públicas para que no maten a las bebés

Transcribo acompañada de un análisis una noticia difundida en la prensa española durante el reciente fin de semana. Se trata de proponer a los padres para que “abandonen” a sus hijas en lugar de "matarlas" si "no las quieren criar". La noticia era una acompañada por la siguiente imagen: “PREVENCION. Dos mujeres pasan frente a una clínica que anuncia que no hace exámenes del sexo prenatal de su embarazo”, es decir,allí se le diría si darán a luz a una “niña” o un “niño”.
La iniciativa es polémica. Las autoridades de la India lo saben. Pero están dispuestas a recibir una catarata de críticas si de este modo logran contrarrestar los efectos "perversos" -raro pues son padres heteros- de la histórica y cruel discriminación contra las mujeres, que en ese país se traduce cada año en 2,5 millones de abortos y asesinatos de niñas. Pareciera según la nota que los abortos se incrementan a partir de la atribución del sexo en el embarazo. El gobierno decidió poner cunas para que los padres puedan abandonar a sus recién nacidas cuando no quieran criarlas.

"No me importa si la medida puede incentivar el abandono de las niñas. En cualquier caso es mejor eso que matarlas", afirmó ayer la ministra de la Mujer y el Desarrollo infantil, Renuja Chowdhury, en declaraciones a la agencia hindú PTI. Queremos poner cunas en todos los distritos. Lo que decimos a la gente es que tenga a sus hijos y no los mate. Si no quieren a sus niñas, que nos las den", pidió la ministra. Su idea es abrir centros de cuidado de niños en todo el país, para que los padres puedan dejar a sus hijitas si no quieren criarlas.

"Si los padres abandonan a sus hijas, más tarde pueden cambiar de opinión y regresar para llevarlas con ellos", agregó. "Es un problema internacional y una vergüenza nacional que con un crecimiento del nueve por ciento este país siga matando a sus hijas", se indignó la funcionaria. La ministra pone, sin saberlo el dedo en la llaga: no se puede atribuir a las leyes de la tradición o a los usos y costumbres o a la pobreza esa situación pues la India tiene un 9% de crecimiento anual de su economía.

El aborto y los asesinatos causan cada año la "desaparición" de 2,5 millones de niñas -cuál es la dictadura que ejerce está "desaparición" forzada"-, sobre todo en las áreas más desarrolladas y mejor alfabetizadas del país, denunció UNICEF. De nueva cuenta el dedo en la llaga, este “síntoma” no es producto de antiguas tradiciones ni de la pobreza pues se da en las zonas que “gozan” del crecimiento de la economía de la India. Para Chowdhury esto significa una "crisis nacional". En efecto, hay una “crisis” producida por el goce, pregunta ¿de qué goce se trata?. Lacan advirtió que los derechos humanos era un instrumento destinado a poner algún límite al goce inhumano, al goce de lo abyecto, propio de los humanos (noviembre, 1972).

El fenómeno, unido a la malnutrición, hizo aumentar la mortalidad infantil femenina en los estados del norte y aumentó el desequilibrio demográfico entre hombres y mujeres en ese país de mil millones de habitantes. La situación empeoró desde 2003, cuando se introdujeron en forma masiva las ecografías, que permiten determinar el sexo de los embriones, y las nuevas técnicas abortivas, que empujaron a muchas familias a interrumpir embarazos al saber que eran nenas, explicó a EFE la directora de la ONG "Centro de Investigación Social", Ranjana Kumari. Estos son algunos de los avances de la ciencia y su tecnología en el terreno de la reproducción humana. El diario The Times of India publicó la foto de una pareja de mellizos de un año. El nene, que pesa 7,5 kilos, es abrazado con afecto por su abuela. La nena, de sólo 4,7 kilos, muestra síntomas alarmantes de desnutrición.

Para muchos padres, el infanticidio o simplemente dejar morir a sus hijas es preferible a pagar una dote a la familia del novio en el momento de pactar el matrimonio, costumbre que se conserva en ese país, donde es el hijo varón el que perpetúa el linaje, hereda la propiedad y cuida de sus padres en la vejez. Asistimos a una actitud posmoderna ante la amenaza que esos padres –padres, madres futuros abuelos desamparados- fantasean por carecer de un hijo varón que se hará cargo de ellos en la vejez, así dan la amenaza por cumplida y se anticipan a ella, la “previenen matando” a quienes no los atenderán-las niñas por nacer o nacidas, según ellos- en su vejez. Es la misma estructura de la guerra contra el “terrorismo”: para prevenir sus ataques se atacó, se ocupa y se mata a los habitantes de países como Afganistán e Irak.

Asistimos a la transformación de la posición fóbica ante la amenaza, quien es poseído por la fobia vive bajo una amenaza (“se la van a cortar…”, “Lo van expulsar del trabajo…”, “El perro lo va a morder…”, etcétera), mientras la posmodernidad toma cartas ante la amenaza de su fantasía y procede a eliminar preventivamente al objeto que considera ser el portador real de esa amenaza, lo elimina anticipadamente; mientras el fóbico anticipa , o quizás debiéramos decir “anticipaba”, un miedo, un peligro; en los sujetos posmodernos se anticipan eliminando lo que consideran una amenaza.
El censo hindú de los años 2003-05 revela que los estados más ricos del norte presentan índices mayores de mortalidad infantil femenina. En el estado de Haryana, por ejemplo, la tasa de mortalidad infantil femenina pasó de 65 por mil a 70 por mil, mientras el de los niños bajó de 54 a 51 por mil. Kumari reclama un "fuerte movimiento de la sociedad para cambiar la mentalidad de la gente". El gobierno no hizo lo suficiente, afirma. Y agrega que la solución pasa por que "las niñas dejen de ser una carga". La ministra se comporta como ministra y se formula el tema en términos de funcionaria institucional, de una experta o de una profesional, por eso descansa en la pareja “problemas/solución”, quizás si, alejadas de las institución del Estado, abordamos el tema bajo la forma de una interrogación y nos dejemos interrogar sería viable localizar algunas respuestas que no dejarán de suscitar nuevas preguntas ¿O no?


Alberto Sladogna, psicoanalista, 19 de febrero del 2007.

lunes, noviembre 13, 2006

La lengua ajena

El texto que usted leerá a continuación aborda cuestiones nodales del psicoanálisis que se despliega en lengua castellana o española. Zoraida J.Valcarcel nos transmite un estudio singular a la manera de Stefano Bucci, estudio que situa algunas interrogantes que los textos doctrinarios del psicoanálisis conllevan al llegar a nuestra lengua; llegan desde otras lenguas (alemán, inglés, francés) y lo hacen a través de un personaje y de sun función, ambas presentes por su ausencia, el traductor/ la traducción –sea quien sea: cuánto más ausente está, está más presente; cuando se cita, en castellano o español, una frase de tal o cual escrito de Freud, de Melanie Klein, de Anna Freud, de Jacques Lacan, se está haciendo una cita del traductor, es decir citamos una traducción, no citamos el texto del autor traducido, esto es una operación en cubierta. Esa operación si sus efectos no son objeto de estudio en la transmisión doctrinaria provoca un “síntoma” singular: queda ausente la lengua en que escribieron los autores citados –como si, p.e., Melanie Klein hubiese vivido y practicado en Buenos Aires- y, al mismo tiempo, queda excluida la lengua en que practica el psicoanálisis aquel que cita ¿ O no?

La lengua ajena.
(A la manera de Stefano Bucci, de acuerdo a Zoraida J. Valcárcel, autora del texto en castellano)

El norteamericano Jonathan Littell, que el lunes último ganó el Premio Goncourt, utiliza el francés como lengua de expresión literaria; en el siguiente artículo, Dominique Fernandez se pregunta qué llevó a tantos autores a adoptar ese idioma y analiza Les Bienveillantes, la polémica obra galardonada, que se mete en la piel de un nazi

El término "francofonía", en el sentido de "movimiento a favor de la lengua francesa en el mundo", sólo apareció hacia 1960. El vocablo se ha vuelto ora elogioso (felicitamos a quienes, sin ser franceses, usan nuestro idioma), ora peyorativo: Francia perpetúa una especie de neocolonialismo. En realidad, el idioma francés no pertenece a los franceses. Hasta podría decirse que no se reduce a la sintaxis y el vocabulario nacionales, dada su fenomenal aptitud para incorporar palabras extranjeras. Escuchemos a Anna Moï, una novelista vietnamita que escribe en francés, en su "Lettre d une francophone aux indigènes de France": "Francia es uno de los pocos países, si no el único, donde el idioma y la etimología dan pie a tantos coloquios y debates apasionados. ¡Tantos sedimentos contribuyeron a enriquecer el vocabulario! [...]

El francés no se contenta con integrar un glosario internacional: como idioma de transcripción, restituye la memoria universal por medio de una larga tradición enriquecida por eruditos y escribas. Ellos registraron la historia y la cultura de Francia y de Europa en general, así como las de territorios visitados por sus escritores viajeros y anexados por sus guerras. Las tradiciones de los pueblos de Vietnam (los vietnamitas y las minorías étnicas: bahnar, jarai, h mong, etc.) fueron descritas con mucha mayor amplitud en francés que en vietnamita". A partir del siglo XVI, [...] el italiano y el español invadieron al francés.

En 1635 se fundó la Academia Francesa, en parte, para resistir esta contaminación del idioma por los extranjerismos. Para depurarlo editando un diccionario y una gramática, establecer lo que llegaría a ser el francés clásico y eliminar la desviación hacia el barroquismo italiano y español. Desde entonces, en Francia, se libra un combate entre dos ambiciones contradictorias del francés: por un lado, la economía léxica y gramatical (Racine, Pascal, La Bruyère, Voltaire); por el otro, el enriquecimiento de esta lengua básica con aportes externos.

El primer intento de enriquecimiento fue el Diccionario universal de Antoine Furetière -acto de rebeldía de un académico contra el purismo de sus colegas- publicado en 1690, dos años después de la muerte de su autor. Incorporaba al francés vocablos tomados de técnicas y oficios, de la caza, la agricultura, la zoología, así como giros arcaicos, populares y proverbiales. Los defensores de la "pureza" se escandalizaron a tal punto que, en 1685, excluyeron a Furetière de la Academia Francesa. Esto no disuadió en absoluto a los extranjeros: siguieron adueñándose del francés y usándolo a su modo, o sea, en una forma enriquecedora e incorrecta. En el siglo XVIII hubo dos ejemplos espléndidos: el Manuscrito encontrado en Zaragoza , del polaco Jan Potocki, y, sobre todo, la Historia de mi vida , del veneciano Giacomo Casanova, una novela magnífica aderezada con sabrosos italianismos. La contraofensiva purista fue inmediata: el primer editor de Casanova le encargó a un profesor francés, Laforgue, que "limpiara" el manuscrito de sus descripciones demasiado subidas de tono y sus "errores" gramaticales. La versión auténtica -incorrecta, por cierto, pero de mayor valor literario- sólo se publicó en 1960. Este episodio fue una nueva muestra de la guerra entre puristas y amalgamadores. [...]

La guerra va más allá de los problemas del idioma: se extiende hasta el reino de la imaginación. En el siglo XIX, Alexandre Dumas utiliza el francés clásico, pero su técnica novelística no lo es. Dumas, nieto de una esclava negra de Santo Domingo, es el primer escritor "francófono", en el sentido moderno de la palabra. Elige el francés para escribir sus novelas, pero aporta a la novela francesa una dimensión lúdica y épica ajena a su tradición. La imaginación desbordada, la alegría, la vitalidad exuberante, la facundia inagotable, todo eso no le viene de su madre francesa, sino de su padre de tez morena: el general Dumas, hijo de esclava, descendiente de africanos llevados a América. [...]

El liceo y la universidad excluyen a Dumas de sus programas; nunca lo estudian, so pretexto de que es un simple entretenedor, un autor para adolescentes, cuando el fondo de la cuestión es otro: no lo perciben como alguien completamente francés. La atracción de los escritores extranjeros por el francés experimentó una aceleración fulminante en el siglo XX. El rumano Panaït Istrati, nacido en los confines entre Rumania y Moldavia, introduce en la novela francesa la libertad y el sabor de los narradores orientales, mientras que la rusa Irène Nemirovski le inyecta el encanto eslavo y el norteamericano Julien Green envuelve sus relatos en una atmósfera misteriosa. Los tres emplean un lenguaje pulido; los tres procuran introducirse furtivamente en la más pura tradición del francés. [...]

Después de la guerra, la francofonía adquiere un sentido más político. Al principio, reúne a escritores salidos de las antiguas colonias francesas (el Maghreb, el Africa Negra) y de territorios que siguieron siendo franceses (Martinica, Guadalupe). Simultáneamente con su acceso a la libertad, los africanos se inician en la escritura; utilizan el francés, pero para dar forma a su cultura. Lépold Sédar Senghor resumió esta paradoja en su célebre frase: "Escribo en francés, pero pienso en africano". Los escritores caribeños, mantenidos bajo el dominio político de Francia, echan mano a un recurso más drástico para manifestar su independencia. Siguen usando el francés, pero lo trufan con localismos, lo trituran y maltratan para diferenciarlo al máximo del francés de la metrópoli. Así reafirman su identidad. El ejemplo más brillante es Patrick Chamoiseau. En su novela Texaco , una anciana analfabeta narra un siglo y medio de historia de la Martinica, en un estilo épico y popular que entremezcla el francés y el criollo. [...]

Haití es un caso aparte. Hace dos siglos, la antigua colonia francesa de Santo Domingo se rebeló y en 1804 conquistó su independencia. Así pues, sus escritores no necesitaron forzar el idioma para señalar que no eran franceses. Por el contrario, se esmeraron por expresarse en una lengua pura, apenas salpicada de algún que otro criollismo. Su originalidad no radica en las distorsiones léxicas y gramaticales, sino en la fantasía de su imaginario. Y creo que aquí llegamos a lo más preciado de la francofonía: la expansión del universo afectivo y mental. [...]

Lo mismo cabría decir de los escritores que no son oriundos de países donde el francés se enseñaba y era el idioma oficial, sino de tierras en las que éste jamás penetró o lo hizo muy parcialmente. Ellos renuevan la literatura francesa por su concepción del mundo, ajena al modo de pensar francés, más que por su elaboración del idioma que, aunque notable, es mucho menos espectacular que la de los escritores africanos. Con posterioridad a 1945, un número relativamente alto de grandes escritores extranjeros -y me refiero a los muy grandes- eligieron el francés para expresarse. El irlandés Samuel Beckett escribía en inglés, pero luego, para sus obras maestras, se pasó al francés. Un francés parco, minimalista, áspero hasta la desnudez y terriblemente eficaz para traducir la desolada absurdidad de un universo sin esperanza. [...] ¿Por qué eligió el francés? ¿Fue acaso porque creyó que "distanciándose" de su lengua materna podría alcanzar mejor el núcleo ontológico de unas vidas reducidas al grado cero de la existencia? La respuesta es incierta.

En cambio, en otros escritores que trocaron su lengua materna por el francés, se capta mejor la causa de este viraje. Pienso en Héctor Bianciotti, nacido en la Argentina bajo la dictadura de Perón, de padres piamonteses que le prohibieron hablar en italiano, le impusieron el español y quisieron que se dedicara al pastoreo. Leyendo a Paul Valéry, el joven descubrió un tercer idioma que le ofrecía la posibilidad de evadirse. Se propuso llegar a ser un escritor francés y lo logró, con la dicha y el éxito conocidos. El francés se impondrá a otros escritores francófonos como un "idioma refugio", por razones inicialmente políticas. En 1975, el checo Milan Kundera, disidente bajo la dictadura comunista, se ve obligado a exiliarse. Se radica en Francia y comprueba que sus libros han sido pésimamente traducidos al francés. Adopta la nacionalidad francesa y decide escribir directamente en francés. Los primeros libros adolecen de una escritura bastante pobre. Después, adquiere el pleno dominio del idioma y, en 2003, publica La ignorancia , un hermoso libro, pero también una metáfora de los problemas en torno a la nacionalidad y la lengua materna. [...]

El ruso Andrei Makine es otro ejemplo de trasplante lingüístico. En 1987 desembarca en Francia huyendo de la Unión Soviética. Para consumar este alejamiento y desarraigo, escribe sus libros en francés. Los editores rechazan sus novelas; el Estado le niega la naturalización. Makine dice que sus obras son traducciones del ruso: así, tal vez lo tomen en serio. Como le piden que presente los originales, las traduce al ruso. Finalmente, cuando ya va por el cuarto libro publicado, puede revelar su secreto. Ese libro es El testamento francés , le vale el Premio Goncourt y, a remolque, la naturalización. Para este extranjero arrancado de su tierra por la violencia de la Historia, la segunda patria no ha sido Francia, sino su idioma, transmitido por su abuela francesa, Charlotte Lemonnier. [...]

¿Qué vinieron a hacer en Francia Héctor Bianciotti, Milan Kundera o Andrei Makine? En cierto modo, vinieron a tomar posesión de su herencia. Sólo el idioma francés pudo salvar en ellos el alma argentina, el alma checa, el alma rusa. Sin él, se habrían marchitado o se habrían visto constreñidos a guardar silencio en su pampa, sus bosques sombríos, su estepa helada. En Francia encontraron la luz, la calidez y la libertad necesarias para la creación. Fugitivos, errantes, sin domicilio fijo, se enriquecieron con un tesoro que había alimentado sus sueños, antes de nutrir su obra. Pero, al recibirlo de Francia, incrementaron ese tesoro y luego, lo devolvieron a los franceses considerablemente acrecido. El imaginario de los franceses se enriqueció con horizontes hasta entonces ignotos. Descubrieron las pampas americanas, los bosques de Europa Central y la estepa rusa. Sintieron cómo la fuerza inspiradora de los grandes espacios atravesaba y expandía hasta el infinito el territorio -un tanto estrecho, con excesiva frecuencia- de la novela francesa tradicional o experimental.

El último retoño de la francofonía, completamente inesperado, vino de Estados Unidos. El caso de Jonathan Littell no se explica, pues, por razones políticas ni por la necesidad de exiliarse. Este joven norteamericano escribió directamente en francés una novela de casi mil páginas sobre un tema a primera vista desconcertante: la autobiografía imaginaria de un oficial alemán de la Segunda Guerra Mundial, un nazi y encima miembro de la SS. La apuesta era enorme: meterse en la piel de un profesional del horror y relatar, desde su punto de vista, el exterminio de los judíos. El que ese tal Max Aue, doctorado en derecho, repita más de una vez "soy un hombre como usted" y "perdóneme, pero lo inhumano no existe", no debería llevarnos a la conclusión de que el autor intentó rehabilitar a los bárbaros. Sería un caso tan difícil de demostrar como el del film La caída , acusado por todas partes de presentar un Hitler más "humano". Littell escribió una novela, esto es, intentó presentar desde adentro lo que había podido pasar en la mente de un individuo que no era bestial, antes de convertirse en agente activo del Holocausto. Su protagonista es un hombre culto. En las campañas de Ucrania y Georgia, evoca a Chejov en Yalta y a Lermontov en el Cáucaso. Adora a Rameau, a quien interpreta en piano y coloca a la misma altura que Bach. En Berlín, conoce a Jünger. En París, a Rebatet y Brasillach, de quienes traza retratos muy acertados. Durante la debacle de la Wehrmacht , lee La educación sentimental en francés. Homosexual, el único motivo de su ingreso en la SS es evitar una condena por inmoralidad. Es valiente y lo demuestra en la batalla de Stalingrado. Con todo esto en su haber, participa en la matanza de judíos en Kiev, supervisa la organización de Auschwitz y, en forma incesante, quiere justificar sus actos. Es allí, en sus alegatos, donde no debemos olvidar que Littell procura restablecer la verdad interior y comprender las motivaciones de su personaje, sin asumirlas en lo más mínimo. Aue dice obsesionarse por lo Absoluto, largamente representado por Dios y, después, por la Nación, un concepto tan abstracto como la idea de Dios. Lo Absoluto ha encontrado, por fin, sus raíces. "El nacionalsocialismo alemán ha querido anclarlo en el Volk [pueblo, nación], una realidad histórica: el Volk es soberano y el Führer expresa, representa o encarna esta soberanía." Y prosigue su razonamiento: el verdugo de los campos de concentración, como hombre, al principio se horroriza de lo que hace; para llevar a cabo su obra con pleno conocimiento de causa, debe interiorizar la Ley que lo obliga a matar. Otra explicación del genocidio -que, por lo demás, no tiene "ninguna utilidad económica o política"- es que al establecer un vínculo entre quienes participan en él e impedirles definitivamente volver atrás, aglutina a Alemania en un inmenso sacrificio ritual. Estas frases escalofriantes suscitarán un debate que, a su vez, sólo será y se mantendrá honesto si ve en ellas los elementos de una psicología del nazi. Hay otros temas controversiales. El paralelo entre nazis y soviéticos: aquellos reservan para la raza el concepto de pureza que éstos aplican a la clase. La idea de que, de haber triunfado los alemanes, habrían pasado por criminales los rusos, y aun los norteamericanos y los ingleses. Pero yo no querría hacerles creer que las apostillas teóricas quitan fluidez e interés al relato. Abundan los episodios novelescos: por ejemplo, la muerte extraordinariamente digna del viejo sabio judío, un checheno, a quien los alemanes hacen cavar su tumba antes de fusilarlo. Como en toda gran novela, hay una imbricación de la vida pública y la privada que en ningún momento aburre al lector. Queda un interrogante: ¿por qué este joven norteamericano prefirió escribir su libro en francés, antes que en inglés? Dejemos a un lado los motivos personales que, por ahora, ignoramos. El francés, antiguo idioma universal, es tenido por el más analítico, racional y preciso de todos, fino y acerado como un escalpelo. ¿Habrá sido para Littell un medio de distanciarse de una realidad demasiado monstruosa para afrontarla en su lengua materna?

El héroe nazi de Jonathan Littell "Una venenosa flor del mal". Así definió Claude Lanzmann, el director de Shoah , el caso literario más resonante de la temporada literaria francesa . Les Bienveillantes ("Las benevolentes" o "Las Furias") de Jonathan Littell, primera novela del escritor norteamericano de 39 años, de origen judío-polaco, ya vendió trescientos mil ejemplares, antes de obtener el Premio Goncourt. Se trata de un volumen de 912 páginas, publicado por Gallimard, donde se narra el Holocausto por medio de las confesiones de un oficial de las SS (Max Aue), una reconstrucción bastante minuciosa del exterminio y de la transformación de un intelectual refinado en un técnico del horror. "Pensaba vender como mucho treinta mil ejemplares", dijo hace un tiempo el autor. En cambio, el libro se convirtió de repente en best seller y obtuvo el Goncourt, el más prestigioso de los premios franceses. El triunfo de Littell ha recibido objeciones de Lanzmann y de algunos críticos (pocos, de todos modos, en comparación con el generalizado coro de elogios), que definieron como "peligrosa" la idea de hacer de un nazi un héroe de novela, o que objetaron como ridícula cierta parte de la trama (el amor incestuoso del protagonista por las dos hermanas y el matricidio). Hubo un libro anterior de Littell, Bad Voltage , de 1989, relato cyberpunk), que escribió por encargo para ganar dinero. El novelista no lo considera parte de su obra que, en verdad, comienza con el éxito de Les Bienveillantes . Littel escribió esta novela en un año y medio, pero tuvo la idea de su libro cuando aún no había cumplido los veinticinco años. Durante un período bastante prolongado, el escritor se consagró a tareas humanitarias en distintas ciudades y países conflictivos del mundo. Estuvo, por ejemplo, en el sitio de Sarajevo y también en Asia Central, en el Cáucaso. Con frecuencia se le ha reprochado a Littel que el héroe de su narración sea un nazi. El autor explica el asunto con claridad: "Plantear la cuestión del genocidio es plantear la cuestión de los alemanes. Y las víctimas no sirven para aclarar por qué y cómo se produjo esa matanza. Por eso le di la palabra a un nazi". En la ceremonia de premiación del Goncourt, en París, Jonathan, hijo del periodista y escritor Robert Littell, no estaba. Su ausencia no dejó de desencadenar de inmediato conjeturas y rumores: "Nada de falta de respeto hacia el jurado", dijo el editor. "Jonathan está contento, pero para él la literatura no es nunca espectáculo". Por eso, Littell, se quedó en Barcelona, donde vive desde hace tiempo. Y, en apariencia, ni siquiera ha festejado el hecho de ser el primer norteamericano que ganó el Goncourt. Pero la ausencia, más o menos estudiada, en la mesa de entrega de la distinción ya sirvió para encender los intereses de posibles editores (lo único seguro hasta ahora es que Les Bienveillantes se publicará en los Estados Unidos en 2008 con el sello Harpers Collins y el título probable de The Kindly Ones . Por otra parte Littell, sabiamente, sólo concedió a Gallimard los derechos de la versión francesa y se reservó para sí los de todas las otras ediciones en otras lenguas.

martes, noviembre 07, 2006

El psicoanalista en la política, hoy

JORNADA DE TRABAJO DE
triskel (
www.triskel.com.mx)
Asociación de la escuela lacaniana de psicoanálisis

EL PSICOANALISTA EN LA POLÍTICA, HOY
Ejercicio de construcción, en el ámbito público, de un lugar para el psicoanalista, en el cual la política no resulte excluida

Cuando los nazis vinieron por los comunistas
me quedé callado;
yo no era comunista.
Cuando encerraron a los socialdemócratas
permanecí en silencio;
yo no era socialdemócrata.
Cuando llegaron por los sindicalistas
no dije nada;
yo no era sindicalista.
Cuando vinieron por los judíos
no pronuncié palabra;
yo no era judío.
Cuando vinieron por mí
no quedaba nadie para decir algo.

Atribuido a Bertolt Brecht, o a Martin Niemöller, o a...

Aunque en nuestro medio ‑México, D. F.‑ no ha sido habitual admitirlo, el psicoanalista involucrado en la transmisión del psicoanálisis (aunque no sólo éste), más allá de su grupo de trabajo o de pertenencia, más allá de su escuela o institución, el psicoanalista forma parte de la vida pública del país en el que ejerce su práctica.

Sin embargo, y debido precisamente a la particularidad de esa práctica, no cabe que el psicoanalista se presente en los espacios públicos de cualquier manera. Por ese motivo, como punto de partida de este ejercicio, reconocemos la incompatibilidad de la posición del intelectual asimilado al poder y la del psicoanalista. Nos referimos especialmente al “experto”, al “especialista”, que fundamentan su inserción en el poder en su saber académico especializado o en su actividad de escritor (por ejemplo, Carlos Fuentes). Nos referimos a los intelectuales investidos con atributos de pontífice ‑parece que se creyeran infalibles‑ que más que colaborar con el pensamiento, prescriben sobre lo que sea: la democracia, la identidad, la función social de las instituciones, los ingredientes de la política, etc., incluso como “disidentes oficiales”. Por lo tanto, en este ejercicio, nos toca despejar la relación del psicoanalista con los conflictos propios de la situación política en esta coyuntura particular que estamos viviendo.

Pero en nuestro medio, salvo las debidas excepciones (por ejemplo, en Psicopatología de la vida política cotidiana, actividad realizada en Guadalajara, el 25 de agosto de 2006), la participación de los intelectuales y la de los psicoanalistas en las circunstancias actuales de la política ha sido calamitosa. A propósito de estos últimos, desde el punto de vista de la metodología más general de cualquier actividad intelectual, del teórico o clínico, del de la política más rudimentaria, las escasas participaciones de psicoanalistas en comentarios de la actualidad política en México, del tipo de los que se pueden ver y escuchar en http://www.youtube.com/watch?v=3CMA-v6_6dA, no abren ninguna discusión, no diseñan ningún lugar para el psicoanalista y excluyen la política de su horizonte.

Por ese motivo, y con la finalidad de disponer de la materia prima necesaria para comenzar este ejercicio en México, presentaremos la manera en que algunos psicoanalistas se insertaron, en Argentina, en la polémica ‑y en la irritación‑ desencadenada por los términos de una carta del filósofo y escritor Oscar del Barco (ver Debates en http://www.revistalaintemperie.com.ar/), en la que manifestaba su arrepentimiento por el apoyo que en el pasado él le había brindado a la lucha armada, a la guerrilla. En el contexto del inicio de la salida de una profunda crisis económica, social, política, que hizo tambalear las instituciones argentinas desde sus cimientos, en un contexto social caracterizado por la necesidad de construir la historia reciente, incluida la del proyecto de exterminio llevado a cabo por la dictadura militar de 1976-1983, los psicoanalistas se incluyeron en el debate desencadenado por del Barco. Por ejemplo, la revista Conjetural dedicó una parte de sus números 42 (mayo de 2005) y 43 (octubre de 2005) a este tema. El número 6 de la revista Lucha armada en la Argentina incluyó un texto de Mario Betteo, psicoanalista radicado en Buenos Aires, acerca de la misma cuestión.

Es claro que hay diferencias notables entre las sociedades de México y Argentina. Pero en ciertos puntos, el totalitarismo se expresa con el mismo lenguaje en diferentes países. En Argentina, el golpe militar que el 6 de septiembre de 1930 derribó un gobierno no menos legítimo por errático, se inspiró, según sus declaraciones, en el “bien público”, proclamó el “respeto a la Constitución y a las leyes vigentes” y aspiró “devolver la tranquilidad a la sociedad”. Los gobernantes surgidos de ese golpe juraron “observar y hacer observar fielmente la Constitución” y sostuvieron: “empeñamos nuestra palabra y nuestras vidas para conseguir que la República vuelva a su estabilidad institucional” (citado en Tulio Halperin Donghi, La República imposible (1930-1945), Ariel, Buenos Aires, 2004, pp. 335-336). De ahí en adelante, los distintos gobiernos surgidos de golpes militares declararon el respeto a las instituciones y a las leyes, aunque las violaran al acceder al poder mediante el derrocamiento de gobiernos legalmente constituidos. El colmo fue la sangrienta dictadura iniciada el 24 de marzo de 1976 que pretendió “reconstruir” la forma de vida “occidental y cristiana” cometiendo los crímenes más atroces.

En México, el discurso que defiende las instituciones y la aplicación de las leyes de acuerdo al lenguaje totalitario avanza día a día. Las declaraciones de intelectuales acerca del proceso electoral del 2 de julio, por ejemplo, las que sostuvieron que fueron las más limpias de la historia de este país o las que afirmaron que en ese proceso electoral no hubo fraude, advertidamente o no, alimentan no sólo el discurso totalitario sino también el recurso al uso de la violencia de los aparatos represivos contra los que se manifiestan como partes involucradas en conflictos no resueltos (por ejemplo, los artículos del número de octubre de 2006 de la revista Letras Libres que caen bajo el título “Lidiar al México Bronco”).

Pero la práctica del psicoanálisis y su transmisión no son independientes del contexto político en el se efectúan. Cuando el totalitarismo llega a cierto nivel de represión, la práctica del psicoanálisis ‑como la de cualquier actividad de la cultura, el arte, la ciencia, la política‑ empieza a perturbarse hasta que en algún momento llega a hacerse imposible. Por eso es necesario, hoy, despejar el lugar del psicoanalista en la política.

FECHA: sábado 2 de diciembre de 2006.
LUGAR: Sala José Revueltas. Centro Cultural Universitario. Ciudad Universitaria.
HORARIOS:
A las 12 horas, proyectaremos la película Trelew (Argentina, 2003, 98 minutos)
, documental de Mariana Arruti. Sinopsis: Agosto de 1972, durante la dictadura militar de 1966-1973. Cárcel de máxima seguridad de Rawson, Patagonia Argentina. El plan de fuga de más de un centenar de presos políticos se pone en marcha. Algunos logran alcanzar el cercano aeropuerto de Trelew, su puerta de escape hacia el Chile socialista. El resto correrá distinta suerte. Trelew es un punto de quiebre, presagio de lo que vendrá en un país que ya no será el mismo.

De 16 a 19:30 horas, en el mismo lugar: Presentaciones de Alberto Sladogna, Miguel Felipe Sosa, José Steinsleger, seguidas de las respectivas discusiones.

Inscripción a la presentación de la tarde: de 11:30 a 12 y de 15:30 a 16 horas, en la misma sala. Contribución: general, $ 150; estudiantes, $ 50.

domingo, noviembre 05, 2006

Barbara Cassin, La lengua intraducible de la filosofía

ENTREVISTA A BARBARA CASSIN
La lengua intraducible de la filosofía

Durante doce años, Barbara Cassin amasó las 1.531 páginas de un Vocabulario Europeo de Filosofías. En él, pensadores de todo el mundo interpretan cinco mil expresiones en quince lenguas. La riqueza del pensar, dice, está en las diferencias, equívocos y ausencias que a menudo las traducciones vuelven invisibles. El suyo, en cambio, es un "diccionario de intraducibles".
La lengua de Europa es la traducción, decía Umberto Eco. No es una lengua más entre otras sino una puesta en relación, una conexión, un gesto. De esa definición, de la imagen de Europa que de ella deriva, partió Barbara Cassin al imaginar, dirigir y publicar el Vocabulario europeo de las filosofías (Seuil, 2004), obra que llevó doce años e involucró a ciento cincuenta investigadores razonando sobre unas cinco mil expresiones pertenecientes a quince lenguas. Mím¬sis, object, ser-estar, Beruf, Pravda, right-just-good, Torah son algunos de los términos que el Vocabulario explica, ya sea a través de su evolución semántica, por la gramática en la que se insertan o por su relación con otros términos que supuestamente los traducen (piénsese, por ejemplo, en las diferencias conceptuales presentes en el par right - droit).En su forma final, con contribuciones de Etienne Balibar, Remi Brague, François Hartog, Jean Bollack, Giulia Sissa, Remo Bodei, el ucraniano Andrei Vasilchenko, el colombiano Alfonso Correa-Motta y el brasileño Fernando Santoro, entre otros, el Vocabulario... resulta ser mucho más que un "diccionario europeo". Si una lengua, como dice Cassin evocando a Lacan, no es sino "la suma integral de los equívocos que su historia dejó subsistir", la filosofía occidental no es sino la suma de los problemas surgidos de esos equívocos lingüísticos y conceptuales, atravesados por la historia. El Vocabulario..., que lleva por subtítulo "Diccionario de los intraducibles", se diferencia entonces de una historia completa de la filosofía europea apenas por una cuestión de énfasis.Especialista en sofística, Barbara Cassin estuvo en Buenos Aires: dictó un curso y participó de un coloquio de filosofía griega. En ese marco apareció la primera pregunta de la entrevista a cargo de Ivana Acosta.—¿Hay un vínculo entre los sofistas —pensadores muy atentos a la plasticidad de la lengua—y el proyecto de este diccionario?Los griegos eran orgullosamente monolingües: no tenían relación con la pluralidad de lenguas, salvo para decir que los demás son bárbaros, que es imposible entenderlos. La sofística, en cambio, es un discurso de performance, un discurso que procura hacer algo real, fabricar el mundo, en particular para la política y la literatura. Frente a la ontología —al discurso que va de Parménides a Heidegger: un discurso fiel al ser— la sofística se presenta como discurso retórico que fabrica el ser. Al sumergir la problemática sofística en la pluralidad de lenguas se obtiene este diccionario. La idea es ver cómo las lenguas son otras tantas formas diversas de fabricar el ser. Humboldt decía que un idioma es una red que se arroja sobre el mundo: cada una trae distintos peces.—¿En qué sentido este diccionario sería, como la sofística, una forma de "hacer" política?El diccionario es una tarea política respecto de la construcción de Europa y del mundo que queremos, por tanto tiene dos "enemigos". El primero es el globish (el inglés de las comunicaciones globalizadas), que no es una lengua sino un instrumento de transmisión internacional. Un medio de comunicación liso y llano que permite pedir un café o dar una indicación y, en Europa, sobre todo, solicitar subsidios a Bruselas. Es el idioma del dinero. El idioma del imperio americano (alguna vez lo fue el latín, o en un momento dado, el francés). Para mí, la peor hipótesis para Europa sería ese globish por un lado y dialectos por otro. Me refiero al francés, italiano, español, portugués e incluso inglés (el inglés de Shakespeare, de Joyce, que es, respecto de este globish un mero dialecto). Hoy, si se hace un coloquio de filósofos en Alemania, todos hablan pésimo inglés —los franceses peor todavía que los demás; los alemanes, un poco mejor—. En todo caso, al que nadie va a entender es al tipo que viene de Oxford y que habla su inglés perfecto de Oxford. Entones, mi primer enemigo en el diccionario es que todo se reduzca a pura lengua de comunicación. Mi segundo enemigo es el nacionalismo ontológico: creer que hay lenguas mejores que otras; más aptas para decir el ser (como una caricatura de Heidegger, para quien el alemán podía ser más griego que el mismo griego). En un caso, no hay necesidad de traducir porque todo se comunica en inglés. En el otro tenemos lo intraducible sacralizado: Logos, Aletheia, Sprache son términos sacralizados como intraducibles. Pero la lengua no es sólo un medio de comunicación. Produce cosas. Y hay muchas lenguas. Por tanto, las entradas del diccionario no son sólo conceptos, sino palabras y palabras en lengua. Después de Babel se filosofa en lenguas (en plural) con felicidad, tratando de ver qué riqueza nos aporta.—¿Qué significa "intraducible"?Intraducible no es lo que no se traduce; es lo que no se para de traducir. Lo que no paramos —un poco lacanianamente— de (no) traducir. Son esos síntomas de la diferencia de las lenguas, que pueden ser semánticos o sintácticos; pueden ser palabras o maneras de construir (que haya o no géneros en una lengua; que haya o no un género neutro; que se adopte determinado orden de palabras; hay un artículo sobre el alemán cuyo subtítulo es "Metafísica de las partículas"). El Vocabulario de las instituciones indoeuropeas, de Emile Benveniste, podría ser un antepasado de este diccionario, sólo que él compara las instituciones con los términos que las nombran y nosotros tratamos de comparar las filosofías en sus textos escritos en lenguas, atendiendo a las discordancias, ya que son las claves para nuestra inter-comprensión. En vez de ocultarlas, reflexionamos sobre los espacios que crean. Partiendo del presente, retrocedimos tan lejos como fuera necesario: griego, latín, árabe, hebreo. Hay hasta palabras en vasco.—Decía que el inglés es la lengua del imperio americano. En su perspectiva ¿qué tipo de filosofía "fabrica" esa lengua?Más bien diría que esa lengua del imperio es apuntalada por cierto filosofema. La filosofía analítica anglosajona apuntala el predominio del inglés por lo menos de dos formas: la primera es que —como buena filosofía universalista, heredera de las Luces— habla por conceptos. Hemos conservado el concepto a través de las épocas y las lenguas y por tanto esa filosofía está pegada a la historia y las lenguas, y así confirma el imperio del inglés. De una manera mucho más difícil de circunscribir, la filosofía analítica —hasta la que me resulta más inteligente, como la de Stanley Cavell—, en la medida que se ocupa del lenguaje común y pretende desinflar los globos metafísicos, al hacerlo se apoya en el inglés como idioma corriente: "lengua del empirismo, lengua de los hechos, lengua tal como se habla, capaz de desinflar las fantasías". Confirma de nuevo la unversalidad del imperio analítico.—¿Se hicieron traducciones de todo el - Vocabulario- ?Hay una en curso: al ucraniano y al ruso.—¿Qué criterio adoptaron en la cuestión de la originalidad de las lenguas?Lo que apareció constantemente fue el viejo problema —que va del romanticismo alemán a Heidegger— del genio de las lenguas: de si una lengua está arraigada en la autenticidad de un pueblo, raza o nación. Yo creo que el mismo gesto del diccionario disloca al genio por su manera de poner de manifiesto y valorar las diferencias. Eso es desterritorializar. Un gesto bien deuleuziano: mostrar que la originalidad se ve mejor desde afuera; que es desde afuera que se puede afirmar que hay un adentro.—Años atrás, uno de sus colaboradores, Lambros Couloubaritsis, de Bruselas, mantuvo una polémica con el canadiense Louis-André Dorion por el alcance y la distinción entre "filosofía occidental" y "filosofía europea". ¿Por qué usted eligió el nombre "vocabulario europeo"?Bueno, Occidente, en francés, está identificado con los partidos y grupúsculos de extrema derecha. Así que no podemos decir que hacemos algo occidental. Decir "europeo" es menos feo. Pero claro: detrás de Europa está la expansión de Europa y una Europa políticamente colonialista. Por lo tanto, ¿qué significa un vocabulario europeo de filosofías? Significa que no llegamos a lo inconmensurable: el chino, japonés, persa o hindú. Nos hemos mantenido, digamos, en lo que parece constituir nuestro cotidiano europeo. Aunque han sido brasileños los que hicieron los artículos del portugués y latinoamericanos los que hicieron artículos del español. Así que "europeo" no tiene mucho sentido desde el punto de vista de las lenguas.—Antes mencionó la herencia heideggeriana. Usted conoció a Heidegger, asistió al célebre seminario de Le Thor, en 1969. ¿Cómo influyó en su carrera?Bueno, por ser alumna de Heidegger empecé a preguntarme cómo se podía ser presocrático de otra manera; diferente de la que él describía para Parménides. La lectura heideggeriana de Parménides me hizo ir a buscar el Tratado del no ser del sofista Gorgias, justamente porque Gorgias muestra cómo Parménides construye el ser. En su poema, Parménides describe un ascenso de sudor y esfuerzo hasta alcanzar el ser, "lo que es" (en el griego de Parménides: tò eón); y cuando en el Poema se llega a la descripción del ser, de tò eón, Parménides emplea exactamente las mismas palabras con que Homero, en la Odisea, describe a Ulises cuando, atado a un mástil, para no sucumbir a la tentación de sus voces, atraviesa el mar de las sirenas. El ser de Parménides, como Ulises, está atado con ligaduras, sujetado. Y así como Homero fabrica a su héroe Ulises, el héroe que fabrica Parménides es el ser, tò eón. Esta es una lectura sofística, no heideggeriana, del Poema de Parménides, entendido como una performance filosófica, un discurso productor. Así fui buscando qué otros regímenes del discurso podría haber aparte del de la ontología. En este encuentro de filosofía antigua tracé una genealogía de lo performativo —ficticia, por supuesto— que va de Homero a John L. Austin. Postulé que la escena original de la performance es el canto VI de la Odisea, cuando Ulises despierta en una playa, ve a la joven Nausícaa y piensa: Tengo que ir a hablarle, pedirle ayuda. ¿O como un suplicante le tomo las rodillas? Entonces se dice a sí: Si la toco la voy a asustar. Le hablaré —Homero escribe: Ulises elige ese kerdaleon mythos, ese discurso que gana—. y le diré: Te tomo las rodillas. En vez del gesto, las palabras. Te tomo las rodillas, pues me da miedo tomarte las rodillas. La palabra es la mejor manera de hacer lo que no se puede hacer de otra forma.—¿En qué sentido dedicarse a la filosofía griega es una forma de hacer filosofía contemporánea, filosofía en general?No sé. Ante todo, yo no hago líneas divisorias demasiado nítidas entre filosofía, literatura, poesía, sofística. Cada uno asigna sus límites. Los filósofos no paran de definirse en relación con sus enemigos, como los psicoanalistas. Pero ése no es mi problema. Años atrás, después de trabajar en sofística, trabajé sobre la Comisión Verdad y Reconciliación en Sudáfrica. En el prefacio al informe de la Comisión Verdad y Reconciliación, Desmond Tutu tiene frases que podrían haber sido escritas por Gorgias. Dice Tutu: "Tratar el lenguaje sólo como palabra y no como acto es un lugar común. La Comisión desea adoptar otro punto de vista". Es genial. "El lenguaje construye categorías sociales, da órdenes, nos persuade, justifica, explica, da razones, excusas, construye la realidad". Evidentemente, detrás de estas palabras resuena el Elogio de Helena de Gorgias: el discurso es un gran soberano que por medio del más pequeño de los cuerpos lleva a cabo los actos más diversos. De hecho, la Comisión produjo un nuevo pueblo: un tejido de todos los relatos, de las víctimas y los victimarios. El lenguaje va de Gorgias a Tutu vía Austin y de Gorgias a Tutu vía Freud. Porque lo que cuenta es que el lenguaje aparece como un remedio (un pharmakon), y con él se trata de curar a nivel de un país. Por eso me interesé también en el psicoanálisis.—¿Y sobrevivió a la intraducibilidad de las distintas "lenguas" psicoanalíticas?Bueno, estuve poco adentro del análisis y debo reconocer que es una posición muy cómoda la del outsider. En una época trabajé como maestra en un hospital de día para adolescentes psicóticos. Fue una de las experiencias que más me marcó: trabajaba con chicos totalmente perturbados que ni siquiera podían hablar. Un día, de golpe, me di cuenta: ellos no pueden ver que tienen, de todos modos, una lengua materna porque su lengua materna les está totalmente vedada. Y se me ocurrió ponerme a leer con ellos el Cratilo de Platón (diálogo sobre el origen del lenguaje). Empecé escribiéndolo en griego en el pizarrón y ocurrió que entendieron que había una lengua aún más extranjera que la suya. Empecé a enseñarles a leer en griego y vieron que se podía jugar con las palabras, que ése era un derecho que se adquiría al mismo tiempo que se hablaba, al tiempo que hablaban su propia lengua. Empezamos a trabajar sobre las etimologías contradictorias del Cratilo —algunas muy graciosas— y llegado un punto ellos mismos me dijeron, Basta, ya entendimos.—¿Heidegger conoció su lectura sofística de Parménides?No. Cuando yo estuve en su seminario era muy joven, y él ya viejo. Me vinculé con Jean Beaufret y sobre todo con René Char.—Y decidió tomar otro camino.Sí. Pero no por Heidegger sino más bien por huir de la iglesia heideggeriana, tan difícil de soportar como las iglesias analíticas. Siempre dan ganas de escaparse de las iglesias.

lunes, octubre 30, 2006

La subjetividad en el lazo social posmoderno: enigmas, interrogantes y desafíos

Seminario Internacional:
La Subjetividad en el Lazo Social Posmoderno:
Enigmas, Interrogantes y Desafíos

PSICOANALISIS
TODO LO QUE USTED NO QUIERE SABER DE LA SUBJETIVIDAD POSMODERNA: DESEO, EROTICA, CLONACION, HIBRIDOS
16 – 18 de Noviembre de 2006, Guadalajara, Jalisco, México

El actual régimen económico, social y cultural recibe el nombre de posmodernidad (Jean-François Lyotard, La condición posmoderna, 1989). Ese lazo teje la forma y el lugar donde cada quien vive su vida subjetiva, erótica y sexual, componentes a los cada quien debe hacer frente como puede, con las condiciones que tiene y a veces con lo que quiere hacer. Ese tejido permite al psicoanálisis ubicarse ante las novedades subjetivas que allí se desatan. El consultorio del psicoanalista está instalado dentro de ese lazo, no es individual, no está privatizado ni está aislado de la sociedad. El inconsciente es social.
La posmodernidad es una ola gigantesca, diremos un tsunami, como el que asoló recientemente a los pueblos de Asia y Oceanía. Él arrasa con todo aquello que se cruza en su camino. Señalemos algunos “obstáculos”: en nuestro país el régimen patriarcal del presidencialismo y de un partido, el PRI, luego de setenta años se derrumbó sin pena ni gloria, tal vez con más pena que gloria; en su lugar se instaló la tragedia de un Estado “adulto” –Kant dixit- cuya máxima expresión es el ya famoso “¿Y yo por qué?”, pronunciado por Vicente Fox en “pleno ejercicio” de sus funciones como Presidente de la República. En el orden de la sexualidad el régimen posmoderno socava los fundamentos “naturales” de las identidades sexuales: las categorías hombre/mujer trastabillan. Ese acentuado traspié se produce en el momento en que como nunca antes se ofrece, se despliega y se practica el sexo en todas las formas habidas y por haber; el mercado está saturado de sexualidad. Extraño que junto con eso surgen cursos o seminarios para “enseñar a vivir la sexualidad”. Añadimos tres momentos más: la posmodernidad a través del mercado nos ofrece la felicidad sin límites y, al mismo tiempo, ella introduce una “obligación”: debemos consumir drogas de “las buenas” -el conjunto de las drogas legales destinadas a dormir, a levantarnos, a tener energías, a tener memoria, a perder la memoria, a…; y al tiempo se persigue el consumo de “las malas” – marihuana, coca, heroína, etcétera. El segundo momento posmoderno: la libertad sexual viene acompañada de un policía, de un juez y de un “psi…”: nunca como ahora vemos la penalización de la actividad sexual y la paranoia desatada por cada seducción, por cada turgencia fálica o cada caída de ojos. Pasamos del régimen del Edipo y sus “complejos” a un régimen de policía estatal respecto de la sexualidad, el erotismo y el control de los cuerpos (Giorgio Agamben. Estado de excepción, 2003) -en los EEUU y en Francia existen más condenados, en proporción, por delitos sexuales que por asesinatos. Tercer momento: los progresos de la tecnociencia, entre otras cosas, han hecho posible que la reproducción sexual no sea ya necesaria para dar nacimiento a la vida humana. De la reproducción asistida a la clonación, aparecen procedimientos que transmutan profundamente las estructuras de las relaciones de parentesco y vuelven prescindible el lugar de un padre. En la senda de los avances tecnocientíficos surgen también formas híbridas como el cyborg, cuyos ejemplos concretos van desde el implante subdermico de un anticonceptivo a una maquina-humana cuya conducta es controlada por una computadora conectada a un chip que es implantado en su cerebro por una intervención de “psicocirugía”.
En este seminario nos proponemos sustraer el peso, el plomo del saber y estudiar en la psicopatología de la vida cotidiana actual para localizar cuáles son hoy las formas, los contenidos y las consecuencias de la inhibición, el síntoma y la angustia provocados por la perdida de las referencias al ser devastadas por el tsunami posmoderno. Interrogaremos una vida vivible más allá de dios, del padre, del presidente, del partido, del falo (Jacques Lacan. El fracaso del un-desliz es el amor, 1976). Esas novedades en la vida cotidiana no dejan de tener consecuencias sobre la vida erótica y sobre las formas de amor que arropan esa erótica -el amor, eso que algunos consideran una pieza de museo; por ejemplo, así lo ven los psiquiatras que tratan de reducir el amor a una dosis de dopamina, sin darse cuenta que la dosis es el amor mismo-; claro que a condición de no reducir el amor a su forma romántica. El amor es una locura genial, es una tragedia, es una comedia, es un drama -más bien es el conjunto de esos elementos sin guardar proporción determinada de antemano. El amor junto con el deseo que lo habita es una apuesta, quizás la última apuesta del mundo humano y del neohumano como lo subraya Michel Houllebecq en su última novela: La posibilidad de una isla, y que además se muestra en el reciente filme V de venganza.
Se suele decir con la mano en la cintura que estas dificultades de la vida actual se pueden sortear teniendo un deseo. Estamos de acuerdo con esa constatación, sólo que en este seminario nos atrevemos a sostener junto con los participantes algunos interrogantes: ¿Cuál es la causa de un deseo? El deseo ¿tiene algún objeto a su alcance? El deseo ¿es connatural o es contranatura en el mundo de los humanos? ¿Cuál es un lugar para el deseo en el lazo social, cultural y político de la posmodernidad? Y por último ¿De qué modo podrá sobrevivir un deseo ante tanta cantidad de conocimientos de las profesiones y los profesionales? Conocimientos objetivos que tienden a aplastar la imaginación, la fantasía y hasta las más elementales ganas de vivir…de acuerdo con un deseo -quizás pueda sobrevivir un deseo a condición de alejarse del conocimiento objetivo. El amor, el deseo y las formas de la erótica se ubican en el orden del saber de una experiencia, por ello requieren realizarse, no pueden conocerse de antemano, y por eso interrogan los conocimientos previos y posteriores.

INTERVENCIONES:
· La erótica del amor en la posmodernidad: el apantalle. A cargo de Alberto Sladogna.
· Los cuerpos híbridos en la práctica psicoanalítica. A cargo de Claudia Weiner.
· Afinidades entre la subjetividad y el mercado en la posmodernidad. A cargo de Cristina Gutiérrez.
· El final de la política: una destitución subjetiva salvaje. A cargo de Flavio Meléndez.
· Cuando el hielo cruje y el abismo asoma: las vicisitudes posmodernas del amor. A cargo de María Luisa González.

FECHAS Y HORARIOS: Jueves 16, Viernes 17 y sábado 18 de noviembre de 2006, de 17 a 21 horas.
LUGAR: Auditorio de la Casa Julio Cortázar del Centro de Estudios de Literatura Latinoamericana del CUCSH de la Universidad de Guadalajara (Lerdo de Tejada 2121, Colonia Americana, Guadalajara, Jalisco).
COSTOS:Estudiantes de licenciatura: $250.00
Profesionistas y público en general: $350.00
PONENTES
· Alberto Sladogna. Psicoanalista, (AE), miembro de la Escuela lacaniana de psicoanálisis/ École lacanienne de psychanalyse. Integrante de L’Evolution Psychiatrique, Societé Scientifique Française, fundada en 1925, desde marzo de 1996. Sus trabajos han sido publicados en diversas revistas, como Artefacto, Fragments, en los suplementos Ángel y Enfoque del periódico Reforma, en la Revista Virtual Acheronta, Nexos, mismas que circulan en México, Argentina, Italia, EEUU., y Francia.
· Claudia Weiner. Psicoanalista. Miembro de la École lacanienne de psychanalyse. Ha realizado la residencia en Psicología Clínica en el Hospital Álvarez, Buenos Aires, Argentina, a partir de lo cual obtuvo el título de Especialista en Psicología Clínica en el año 1996. Integró los servicios de Consultorios Externos, Internación, Urgencias e Interconsulta. En ese mismo hospital creó y se desempeño en el equipo de Anorexia y Bulimia hasta el año 2002 y dictó clases, conferencias y seminarios como docente de la Universidad de Buenos Aires. Sus trabajos fueron publicados en revistas como El caldero de la Escuela, de la EOL, El Psicoanálisis y el Hospital y Opacidades, de la ELP, en esta ultima integró, además, el comité de redacción. Actualmente tiene a su cargo la realización del Taller de investigación “Espacios Híbridos” en Buenos Aires, Argentina, 2006.
· Cristina Gutiérrez. Doctora en Ciencias Sociales por el Colegio de Jalisco. Investigadora de la Universidad de Guadalajara adscrita al Colegio de Jalisco. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Ha investigado acerca de la diversificación de las opciones religiosas y espirituales fuera de los ámbitos eclesiales, así como el surgimiento de las denominadas "religiones a la carta". Es miembro de la "Red de Investigadores del fenómeno religioso en México", y de la red internacional "Identidades y Movilidades", así como de la International Society for the Sociology of Religion, y de la American Anthropological Association. Ha publicado diversos libros y artículos sobre sociología de la religión en relación con el papel de la creencia en la posmodernidad. Su último libro lleva por título: Congregaciones del éxito: interpretación socio-religiosa de las redes de mercadeo en Guadalajara (2005).
· Flavio Meléndez. Psicoanalista. Miembro de Intersecciones Clínicas. Candidato del Doctorado en Psicología por la Universidad Autónoma de Querétaro, cuyos estudios está por concluir. Investigador del Departamento de Clínicas de Salud Mental de la Universidad de Guadalajara, en donde actualmente investiga sobre la locura como una modalidad de lazo social, particularmente en la posmodernidad. Ha dictado conferencias y seminarios en diversos foros y universidades de Guadalajara y otras ciudades de la República. Ha publicado artículos en la revista Cuadernos del Área Clínica de la Universidad Autónoma de Nuevo León y en la Revista Investigación en Salud de la Universidad de Guadalajara. Desde hace varios años conduce en la ciudad de Guadalajara un seminario sobre distintas cuestiones clínicas y doctrinarias del psicoanálisis.
· María Luisa González. Psicoanalista. Miembro de Espacio Psicoanalítico en donde actualmente conduce un seminario. Docente en la licenciatura en Psicología del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente. Miembro del Consejo de Redacción de la Revista Literaria El Navegante.

INFORMES E INSCRIPCIONES
Departamento de Clínicas de Salud Mental del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara, Av. Sierra Nevada 950, Colonia Independencia, 44340, Guadalajara, Jalisco, tel/fax (33) 3618 –8010.

lunes, octubre 02, 2006

La disimulación honesta frente a la "república simulada"

(Presentamos a continuación el texto escrito a partir de las notas de la intervención oral de Alberto Sladogna en el Ejercicio de clínica psicoanalítica: "Psicopatología de la políitica cotidiana" efectuado en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, el viernes 25/08/2066)

La disimulación honesta frente a la “república simulada”*
*Alberto Sladogna, psicoanalista,
Miembro de la elp.
sladogna@gmail.com

Nadie tiene los dedos prensados por una puerta,
sin antes haber puesto allí sus dedos.


Etienne de La Boétie escribió “El discurso de la servidumbre voluntaria” (Aldus, México, 2001), un caso ilustrativo es el sufrimiento neurótico entregado a las servidumbres de su vida cotidiana, ese es el precio pagado por cada quien al no hacerse cargo del deseo que lo habita. El psicoanálisis es un camino para localizar las salidas de ese “callejón sin salida”, así Sigmund Freud no dudo en localizar las diversas servidumbres que el Yo soporta, tolera, sufre o a veces combate (Cf.: “El Yo y el Ello”, 1923), una de ellas es el apegarse a una tradición. En las elecciones del 2 de julio del 2006 se puso en juego la posibilidad de salir de una forma de la servidumbre voluntaria: “la república simulada”. Andrés Manuel López Obrador al enunciar esa proposición,” nos proponemos terminar con la república simulada”, más allá de sus objetivos políticos, de su conciencia o no respecto de los alcances, formuló una apuesta que transciende los límites del campo electoral, de los partidos políticos, pues toca además el campo subjetivo y por ello el psicoanálisis queda concernido.
La simulación en la experiencia del psicoanálisis suele ser un síntoma que produce impedimento, angustia o embarazo para sostener un deseo vital. La “república simulada” provoca efectos en la subjetividad al privilegiar sólo una posición, aquella que corresponde al esclavo. Esa invitación es el “peligro” que le atribuyeron y atribuyen a AMLO pues constituye un peligro para la servidumbre cotidiana de la que algunos gozan hasta con sobredosis, estudiaremos aspectos articulados a ese tema destacados por el Vox-Populi (la voz del Otro, el rumor no mediático): la simulación, la disimulación y el papel del secretario de los “nacos”, esos quienes no habían tenido hasta ahora ni voz ni voto, ni cuerpo visible en la gestión de la cosa pública donde gobierna la actual aristocracia política, conocida como la “familia revolucionaria”. Esa consigna resultó para sus contrincantes un “peligro para México”. Sí, precisemos, para el México de la republica simulada. Tocar ese tema fue más peligroso que sus proposiciones de reformas políticas, económicas, culturales y sociales, pues se afecta una forma de incluirse y participar en la sociedad que se venía manteniendo desde hacia muchos años.
La “república simulada” es un tema del psicoanálisis (Cf.: El texto de María Luisa González en este blog) pues ésta deja ver los complejos familiares de la “familia revolucionaria”. Los complejos familiares estudiados por el psicoanálisis no se agotan ni se resumen en el complejo de Edipo, además en este caso no es posible orientarse por el Edipo pues el vox-populi con su sabiduría ha indicado que varios de los candidatos “no tienen madre” y añadimos, como suele decirse, ocurre que su “padre, en varios de ellos está ausente, perdido o no lo tienen. Esos complejos familiares incluyen la envidia, la intrusión, los celos, el transitivismo y algunos más (Cf.: Jacques Lacan, Los complejos familiares, Argonauta, Buenos Aires, 1978) Un caso singular donde operan esos complejos en nuestro país es la “familia revolucionaria” que ha considerado la cosa pública –res publica (la república, la ciudad, la polys, el estado, la nación) como una cosa privada. La política desde su origen griego y romano tendía a separar el terreno familiar del terreno de la ciudad. La familia estaba reservada a la reproducción de la especie y al régimen hereditario de la propiedad; en la polys se practicaba la “democracia” entre los iguales, los amos, mientras que los esclavos y las mujeres no tenían cartas de ciudadanía (Cf.: Hannah Arendt, La crisis de la autoridad). Hoy, la exclusión de las “minorías” mayoritarias se disfraza con una crítica al fantasma del “populismo” (del latín pópulus derivado del griego “polys”-ciudad-, pueblo, muchos, muchedumbre): es decir, se trata de excluir la presencia de “los nacos”, de “la raza” en el manejo de la cosa pública.
El periódico Reforma (25/08/2006) informó que según el Instituto Nacional para la Evaluación de Educación (INEF) el 63% de los inscriptos en la escuela primaria acaba ese ciclo escolar sin saber escribir y sólo un 5,6% de estudiantes de secundaria logran identificar el propósito de un texto -de qué trata- y la opinión de los autores –qué dicen. Los alumnos simulan leer y escribir, los maestros simulan enseñarles y los burócratas de la Sep y de la dirigencia sindical disfrutan del poder al gozar de todos y cada uno de ellos. Pregunta ¿Cómo se puede enseñar a leer el español, nuestro país, habiendo sido ella la lengua del conquistador? La conquista implicó ocupar con un idioma, el español, el territorio geográfico y territorio de las almas. El español también arrasó con las lenguas indígenas, junto con sus hablantes fue con ese procedimiento que se instaló el Virreinato de la Nueva España y más tarde se insertó allí el México de la independencia hasta nuestros días. El idioma español es eso, y otras cosas entre nosotros, en Uruguay o en Chile o Argentina o Colombia, para citar algunos casos, hablan castellano, casualmente fueron países colonizados no fueron conquistados, aquí los psicoanalistas requerimos a leer a Frantz Fanon (psiquiatra martiniqués, de color negro que escribió Los condenados de la tierra, FCE, México, 2003) pues sí sólo tenemos como brújula “complejo de Edipo” podemos ir a parar a otros mares. “Conquistado” no dice lo que dice “colonizado”.
Siguiendo con el tema de la educación al frente la Secretaria de Educación Publica está el Dr. Reyes Tames, identificado por Reforma como habiendo roto el record de viajes “todo pagado” al extranjero, amén de resultar el funcionario más costoso de la actual administración. El Dr. Reyes Tames genio y figura hace valer su peso en oro con cargo al erario público. Y junto con ello subrayamos, el SNTE, sindicato magisterial, sostiene a Elba E. Gordillo, su líder “estética”, según el vox-populi. Quizás, la voz popular dice eso como forma de recordar sus intervenciones inmobiliarias en la precaria y marginal localidad de La Joya, en San Diego, California y a la vez señalar con malicia sus aciertos quirúrgicos que mantienen su prestancia juvenil, joven, juventud,…,¡¡¡jongitud!!! ¿No fue ella quien depuso a Jongitud Barrios, un anciano líder del SNTE?
Reforma (25/08/2006) ilustró la inventiva de las autoridades viales de Guadalajara pues introdujeron en el túnel de Av. López Mateos y Las Rosas, construido hace menos de dos meses, una bonita fuente “brotante” a resultas de un boquete. El periódico Reforma no se caracteriza por apoyar ningún proyecto de “transformación social” o “revolucionario”, ni siquiera “rebelde” en nuestro país.
El periódico La Jornada (25/08/2006) dio a conocer una información del Instituto Nacional de Geografía y Censos –INEGI- organismo cuyas investigaciones y encuestas son la base de estimaciones económicas del gobierno en turno, de la oposición y de investigadores en economía, es una institución confiable. El INEGI daba cuenta de que Quintana Roo es el estado donde más se trabaja -46 horas promedio-, mientras que los salarios están entre el 2l y el 29% por debajo de otros estados, su fuente de ingreso es la “propina”. El dato es relevante pues el Lic. Felipe Calderón H., se presenta como el “presidente del empleo”. Esas jornadas laborales no dejan de suscitar el recuerdo de una frase mencionada por Flavio Meléndez (ver su presentación en este blog): “El trabajo os hará libres”, frase inscripta en la puerta de ingreso del campo de concentración de Auschwitz, donde se “empleaba” mano de obra esclava, mantenida en los límites mínimos de subsistencia y eliminada luego en las cámaras de gas.
Estos eventos son una panorámica de la “república simulada”. ¿Qué es lo que se simula? Aquello que no se es. Cómo sería posible tener un régimen democrático cuando lo reseñado más arriba es una parte de la estructura que apoyó el golpe de estado institucional que nos ofrece como ganador de la contienda electoral a Felipe Calderón H. La simulación del gobierno de Guadalajara con sus obras (fue el gobernador de ese estado quien destapó a FCH); el Dr. Tames y sus maquillados resultados educativos; la líder “estética” con su precaria mansión californiana más las 46 horas de empleos de subsistencia ¿Serán parte de un complo? Sólo constatamos que esas simulaciones de manos limpias son señaladas por el vox-populi como parte del cuerpo político de los organizadores del complo.
Se sostiene que quien no sabe fingir no sabe vivir, sin embargo, a veces es preferible morir a vivir bajo esa circunstancia pues ella provoca la muerte –verbg.: algunos de los nuevos edificios en septiembre de 1985 se cayeron pues simulaban estar bien construidos. La vida política requiere de una dosis elevada de creencia para confiar en ella (Cf.: texto de Xóchitl Vázquez Isaac en este blog), por ejemplo, que los candidatos sean creíbles. La simulación afecta a la creencia pues a veces, como dice el vox-populi, varios de los candidatos “son increíbles” y extiende esa incredulidad a la política como actividad. La voz popular muestra la estructura de la simulación.
En la experiencia de cada psicoanálisis esa voz tiene un lugar muy importante pues ella es un componente de la voz del Otro (“¿Quién sueña cuando Yo está dormido?”) que habla en los sueños, en los lapsus, en los actos fallecidos. Esas actividades subjetivas tienen una característica: una voz, una imagen, un acto se hace escuchar sin tener un propietario y no por eso deja de tener efectos, por ejemplo, para quien los vive. Decimos que el rumor popular contiene una dosis de verdad mayor que muchas teorías políticas.
El vox-populi calificó sólo a un candidato como creíble: Andrés Manuel López Obrador, incluso hasta quienes terminaron votando contra él lo confirmaron. Fue tal el impacto de la creencia que el Lic. Jorge Castañeda G., sostuvo sin rubor que “había que detenerlo de cualquier manera”; el columnista Jorge Sánchez S., indicaba su deseo de una “caída del Segundo piso” para frenar su popularidad y su triunfo ¿Se trataría de una pulsión de la agresividad dirigida sólo a AMLO? Ni uno ni otro ocultaban su objetivo, los partidarios de AMLO no supieron leer lo que allí se anunciaba: la guerra sucia. Una guerra sucia no es sólo militar, es también anunciarla, proferir una amenaza es ya cumplir con aquello que se anuncia como amenaza, sino fuera así, no se entendería la eficacia de los anuncios del miedo (Cf.: El texto de Ulises Valdez Ruiz en este blog).
Formulamos un interrogante ¿A causa de qué el vox-populi creía en AMLO como candidato? Sólo construimos un aspecto de la respuesta: la voz popular se daba cuenta de que Andrés Manuel López Obrador disimulaba, no simulaba; el rumor popular detectó que AMLO era creíble pues se mostraba y demostraba diferente a cada uno de nuestros respectivos “Yo”: ese “Yo” que es capaz de mentir, de aprovecharse de su puesto, de exterminar a sus competidores, de sacar ventajas de su pequeño poder, de decir una cosa y pensar otra; de pensar algo y hacer otra cosa. Algunos aspectos narcisistas –especulares- de la constitución del “Yo” son afines al régimen capitalista que inventó y consolidó ese “Yo”, en otros regimenes ese “Yo” no tiene existencia (Cf.: Dany-Robert Dufour, Locura y democracia, FCE, México, 2002).
El vox-populi ve en AMLO una distancia respecto del “Yo”, no era, no es como nosotros, y no era como los otros candidatos, por consiguiente era alguien que podía presentar una vida alcanzable pues no representaba a nuestro “Yo”, es decir, él encarna, le da cuerpo a un ideal realizable. Sólo se puede acusar de “mesiánico” a quien se propone alcanzar con otros un mundo más vivíble. El candidato del PRI, del PANAL, el del Partido Verde Ecologista, la candidata de Alternativa Social y Campesina no resultaban atractivos justamente por representar –volver a presentar- demasiado bien a nuestro singular “Yo”, “para que votarlos a ellos si son como Yo”. Pascal sostuvo que el pueblo no trata a cierta persona como su representante por que sea su representante, sino que es su representante por que el pueblo lo trata como tal. Esa situación de un candidato creíble, confiable hasta amable (“Te AMLO de corazón”) construyó y sostiene un momento mágico en una sociedad desencantada, inhóspita e increíble; momento mágico, por el cual la gente dejó de tener miedo e irrumpió en la “república simulada”, esa Ciudad Prohibida de los mandarines, pues un amplio sector (más del 40% de los votantes) sólo tenía una cosa que perder, el miedo mismo. Subrayamos había otros (el otro 40%) que podía tener miedo a perder el miedo, y ese miedo los llevó a votar por FCH. Introducir el miedo en la vida privada de cada hogar era el blanco de la campaña mediática no por nada titulada: campaña del miedo, el miedo en campaña hace campaña por el miedo.
Aquí se inserta la disimulación honesta, de la cual escribió Torcuato Acetto (Cf.: De la disimulación honesta, libros de artefacto, DF, agosto, 2001). Esa práctica de la honestidad es un ejercicio donde alguien ofrece su voz, su cuerpo para darle voz y cuerpo a quienes no lo tienen en el seno de la política, o sea, algo semejante a una “Honestidad valiente” que rescata el valor de la honestidad. Darle la voz y el cuerpo a los “nacos” en el seno de la política es la función del secretario, del secretario ¿de quién?, más bien digamos ¿de qué? El político creíble es el secretario de los nacos, marcamos este término pues fue el insulto que en dos ocasiones durante su gira le fuera lanzado a AMLO (testimonio de Federico Arreola).”Naco” condensa tres cosas a la vez: al pie de la letra indica “los de aquí”; luego es el intento de ejecutar un insulto sobre quienes son interpelados así, y además, su reverso es el orgullo de aceptar ese origen, de no negarlo y hacerlo parte de algo visible con títulos tan honorables como cualquier otro color para habitar la vida política nacional. AMLO al margen de su conciencia les dio color a los “nacos” ese fue su pecado y en el pecado va la penitencia: ese es el núcleo de la campaña xenófoba y aristocrática lanzada contra él y sus partidarios (“Se come la letra “s””; “No sabe hablar en inglés”;”El tabasquismo es mortal”; “Naco”; “Se imagina un presidente que viajaría en vuelos comerciales”).
El secretario opera desde la disimulación honesta, de manera semejante al psicoanalista, hace una disimulación de aquello que es y por lo tanto inaugura un hecho insólito: presta su voz a los que no tienen acceso a la voz, su cuerpo a quienes cuyos cuerpos son excluidos de la ciudad, los desechados por el sistema neoliberal, sistema enclavado en un régimen anterior producto de la conquista. Aquí se inserta el “escándalo” armado por los políticos y economistas neoliberales cuando AMLO hizo un lugar en el presupuesto a los ancianos, las madres solteras, los discapacitados o peor aún cuando se enteraron del sueldo de su chofer, indignados exclamaban “¿Cómo un chofer va a tener semejante sueldo, más lo quisiera Yo?” Eso les ardía, estaban ardidos por eso, no por el lugar del chofer en el escalafón del DF, sino por un chofer en un lugar que sólo consideran exclusivo para ellos.
El secretario de los de abajo no tiene garantizado el lugar, ese puesto no es fijo, no es permanente, no es hereditario, tiene sus accidentes y avatares, baste con pensar en el suicidio político del Sub. Marcos, del Ing. C. Cárdenas –nacido en Los Pinos-, de la líder Rosario Robles B., cada uno de ellos se suicidó cuando su “Yo” habló en ellos, el Yo aplastó al Ello. Baste con recordar estimado Ing. Cárdenas que si usted no es “envidioso” de otro dirigente político y de la suerte que a él le toca, si la envidia no es una parte suya no se hubiese ofendido por la crítica de “envidioso” que le lanzó la escritora Elena Poniatowska. Sabía Ing. Cárdenas que una ofensa sólo nos toca si ella señala algo que es parte de nuestro cuerpo, y es un insulto por no dar el paso de aceptarlo como parte de nuestro cuerpo, sino fuese así ¿Por qué nos molestaría? Una ofensa o una crítica sólo se dan en el blanco cuando nos conciernen. La querida escritora no lanzó sobre usted una suposición de ella respecto de usted sino que le indicó algo suyo y usted con su respuesta lo confirmó de cabo a rabo ¿O no se dio cuenta?
Estos distintos momentos de las elecciones presidenciales, vivir la experiencia de participar sin estar acarreados en la política, vivir, quizás, el primer fraude electrónico electoral -un golpe de estado computarizado- en un país no-desarrollado, la evidencia de un complo dejan en cada miembro de nuestra sociedad y en sus singulares vidas psíquicas consecuencias, efectos. Sostenemos que esas experiencias tienen desde ya consecuencias subjetivas pues la subjetividad no vive ni deja vivir por fuera de la sociedad. Si alguien tiene dudas de la existencia del complo –se pretende que el mismo es una invención “delirante” alejada de la realidad-y sus efectos sobre la vida subjetiva, baste con recordar que en fechas recientes, durante el último mundial de fútbol, la justicia italiana reveló el complo de varios equipos de fútbol para arreglar los resultados ¿Cuánta gente participó de ese complo? ¿Cómo seguir habitando los estadios cuando se comprobó que se pueden arreglar los resultados de antemano?
El complo no es solitario, el complo no es el monopolio de una paranoia, de un paranoico también es, y quizás, sea la única practica que los poderosos tienen para actuar en sociedad pues su estrategia es la simulación que practican para hacer algo oscurito con las manos limpias. El complo se presenta en la clínica psicoanalítica siempre acompañado de un signo: se trata de una cuestión del poder del Otro y/o de los otros (Cf.: Elías Canetti, Masa y poder, Alianza, 1995). El poder construye y alimenta la paranoia, no a la inversa. El complo electrónico se llama “delito de cuello blanco”, una actividad hecha por las manos limpias, tanta blancura desvanece a los participantes, todos son blancos, nadie se da color, salvo quienes sufren en su cuerpo, en su voz, en sus fantasías y en sus deseos las consecuencias de las manos limpias (Cf.: Shakespeare con su Macbeth padeciendo la infinita actividad de querer tener las manos limpias). Acaso cuando un sector importante del lazo social, las “minorías” de nacos, de indios, de mujeres, de hombres, de niños, de jóvenes, de ancianos, de intelectuales, los diversos géneros de vivir la sexualidad, de académicos y también de empresarios (el neoliberalismo es una fábrica de “minorías” excluidas), cada uno de esos sectores sufrieron de manera computarizada la caída de una ilusión (Cf.: Sigmund Freud, El porvenir de una ilusión, 1927 ¡¡¡Vaya el año de edición!!) ¿Qué efectos tendrá sobre su vida subjetiva? Sólo para terminar indico uno: un fraude electoral, como cualquier otro fraude tiene consecuencias, quienes lo llevaron a cabo creen que sólo tiene una, ellos se quedaran con el poder político; sólo que como el león consideran a todos de su condición, y no registran que un fraude electoral tiene una consecuencia más , en el orden subjetivo, por ejemplo, como ocurre en una cura psicoanalítica, los afectados liberan la palabra, la imagen y el cuerpo, surge un sujeto que se lanza a caminar y toma las calles de la ciudad. Allí quienes estaban excluidos modifican, o al menos tratan de modificar, las reglas del juego de una “república simulada” que ya no los somete a la servidumbre voluntaria. Quizás, no sea mucho pero quién se atreve a decir que ante la “república simulada” sea poco